domingo, noviembre 01, 2009




Seminci 2009: Paskaljevic obtiene su tercera Espiga de Oro





El jurado de la ya finalizada 54 edición de la Seminci, presidido por Ettore Scola, otorgó el máximo premio del certamen a la película serbio-albanesa 'Honeymoons', de Goran Paskaljevic, que de esta manera obtiene el record de tres Espigas de oro en su carrera. El cine español obtuvo los premios de mejor actor, para Alberto San Juan y de mejor nuevo director para Adán Aliaga.


Espiga de Oro - Honeymoons (Serbia/Albania)

Paskaljevic logra el hito nunca conseguido por nadie antes de ganar tres Espigas de oro. El jurado no ha sido nada original ni valiente otorgando este galardón, pues 'Honeymoons' no es la mejor de sus películas de su autor y supone un premio excesivamente facilón, otorgado más a las intenciones y la temática de la película que a los valores cinematográficos del film en sí. No ofende, pero no era la mejor de las opciones, y más si se relega a 'El erizo' a un paupérrimo premio de mejor música.

Espiga de Plata - Lille soldat (Dinamarca)

Excesivo premiar con la Espiga de plata una película interesante pero excesivamente gélida y tediosa por momentos, más si cabe si tiene otros dos premios en el palmarés, y sólo uno de ellos (mejor actriz) justificado.

Premio especial del Jurado - El ejército del crimen (Francia)

No tiene mucho sentido premiar aquí una película que no ofrece ningún tipo de riesgo cinematográficamente, ni se destaca por ninguna cuestión especial, siendo una película correcta pero mil veces vista y bastante convencional en su desarrollo. Este premio debería tener en cuenta alguna propuesta algo diferente, y aquí 'Petit Indi' hubiera sido muchos mejor opción.

Mejor Nuevo Director - Estigmas (España)

Sin lugar a dudas la decisión más lamentable del jurado de este año, que se ha dejado llevar por la pretensión de quien realiza su película en blanco y negro y con planos aparentemente llamativos para no contar absolutamente nada, o algo de un interés tan paúperrimo que mereció el abucheo en las distintas proyecciones para público y prensa en el festival. Al jurado habría que recordarle que el aspecto visual (que en este caso es más pretencioso que otra cosa) no es el único valorable en una película, y que un mejor nuevo director tiene que saber planificar pero para contar una buena historia y dirigir bien a un grupo de actores.

Mejor Actor - Alberto San Juan, por La isla interior (España)

Buena decisión premiar a San Juan por un personaje al límiete de la normalidad, curiosamente el mismo caso que otros varios de los posibles premiables aquí, pues el festival ha ofrecido una importante galería de personajes mentalmente "tocados" por diversas razones. Jeff Goldblum por 'Adam resurrected' o Hugh Dancy por 'Adam' hubieran sido también otros premios razonables.

Mejor Actriz - Trine Dyrholm, por Lille soldat (Dinamarca)

Entraba dentro de muchas quinielas y finalmente se ha materializado. Personalmente prefería ver con este premio a Candela Peña por 'La isla interior' o Josiane Balasko por 'El erizo', o quizá alguna sorpresa como la niña protagonista de 'My queen Karo', pero premiar a Dyrholm no es un desatino en absoluto.

Mejor Guión - El ejército del crimen (Francia)

Discutible decisión la de premiar con el premio de guión una película cuyos mayores méritos residen en el diseño de producción o el aspecto visual. La historia de la resistencia francesa ante el ocupante nazismo se ha contado numerosas veces y mucho mejor.

Mejor Fotografía - Lille soldat (Dinamarca)

No es el fotográfico el aspecto que más destaca en esta película danesa acerca de la trata de negras, pero tampoco se puede calificar la decisión como mala. Había mejores opciones entre las que concursaban peor el aspecto visual de la premiada es más que correcto.

Mejor Música - Adam resurrected (Estados Unidos) / El erizo (Francia)

El compositor Gabriel Yared tenía dos partituras en la sección oficial y el jurado ha decidido premiarle por ambas, y así reconocer el trabajo de uno de los destacados compositores de hoy. No es, por tanto, una decisión errónea pero premiar a Yared deja fuera la original y llamativa de Pau Recha para 'Petit Indi'.





jueves, octubre 29, 2009




Islas familiares y conflictivas lunas de miel





Prosigue el festival con las aportaciones de un veterano del certamen, Goran Paskaljevic, que nos trae con ‘Honeymoons’ una historia sobre las relaciones serbio-albanesas. El dúo Félix Sabroso y Dunia Ayaso sorprende positivamente con el drama familiar ‘La isla interior’, presentado esta mañana.

El cineasta serbio Goran Paskaljevic es ya un habitual en este festival, con numerosas participaciones a lo largo de su carrera, con las que además ha conseguido obtener hasta en dos ocasiones el máximo galardón: la Espiga de oro (con ‘La otra América’ y ‘Optimistas’). Fiel a su estilo, en la bienintencionada aunque algo discutible ‘Honeymoons’, continúa mostrando las relaciones entre los países de la antigua Yugoslavia y su entorno, a través en esta ocasión de dos parejas recién casadas, -serbia y albanesa-, estableciendo una narración paralela para mostrar la odisea de ambas. Tiene, como siempre en su cine, momentos de indudable interés, y secuencias para el recuerdo (la boda de la pareja albanesa, o la que sucede en la frontera italiana), pero no es este el Paskaljevic más redondo que hemos visto. Y a la hora de intentar transmitir la emoción en el drama de estas dos parejas se queda a medias.

Y esta mañana se han podido ver dos nuevas e interesantes películas en la sección oficial, aunque opuestas en intenciones y estética. La coproducción belga-holandesa ‘My queen Karo’ relata las andanzas de una familia hippie belga que se traslada a vivir a una comuna en Ámsterdam. Allí se juntarán con otras familias que han elegido ese tan a priori gozoso como utópico estilo de vida. Los problemas empezarán pronto al ser incapaces de compatibilizar sus ideas acerca del amor libre con sentimientos tan humanos tales como los celos y la idea de posesión amorosa. Todo ello es contado utilizando el punto de vista infantil, pues es la hija de la pareja, Karo, una niña de 11 años, la estupenda protagonista. Tremendamente natural en su papel, no sería de extrañar que el jurado se acordara de ella, y precedentes de interpretaciones infantiles premiadas las hay en este festival, pues hay que recordar al magnífico Harley Cross de la asimismo magnífica ‘El niño que gritó puta’.

Islas familiares

La otra película presentada esta mañana ha sido la española ‘La isla interior’, con la que sus directores, Félix Sabroso y Dunia Ayaso, cambian de género al proponer un drama familiar, aunque no renuncian en absoluto a incluir los detalles irónicos y situaciones (tragi)cómicas que hasta el momento abundaban en su filmografía. ‘La isla interior’ cuenta la reunión de tres hermanos con su madre ante la inminente muerte de su suicida esposo y padre. Mostrando retazos de los tres hermanos, Sabroso y Ayaso van desgranando sus conflictivas personalidades, marcadas todas ellas por la esquizofrenia del padre y algunos hechos inconfesables del pasado, que siempre han sido tabú para todos los miembros de tan mentalmente tocada familia. La historia y el guión son tremendamente efectivos, pero lo que hace que todavía llegue a interesar más al espectador es la estupenda interpretación de todo el reparto, especialmente la de una Candela Peña en estado de gracia, como habitualmente acostumbra.




lunes, octubre 26, 2009




El erizo, el ex-futbolista y las heridas sangrantes de los festivales





La Seminci quedó inaugurada dignamente con “Buscando a Eric”, la última obra de Ken Loach, cineasta habitual de este festival y coleccionista de espigas de oro y de plata. La francesa “El erizo” es hasta el momento la obra más destacada. En la jornada de hoy se ha estropeado el nivel de la competición, con las impresentables “Estigmas” y la marroquí “Casanegra”.

Ken Loach cuenta en “Buscando a Eric”, con gracia, talento y mucha capacidad de observación, la cotidianidad de un hombre divorciado que vive atormentado por el recuerdo de aquella mujer a la que no ve desde hace décadas y que sigue siendo el referente amoroso de su vida. Su vida discurre entre su trabajo de cartero, la convivencia con sus hijos adolescentes y los momentos de ocio con sus amigos (como siempre en Loach una cuadrilla de gañanes con buen corazón), con los que comparte su pasión futbolera. El tono es el de una comedia dramática, pero con un elemento fantástico que la distingue: en un momento dado, al muy convincente protagonista se le aparece el ex-futbolista francés del Manchester United Eric Cantona, su mayor ídolo, que le aconseja sobre qué hacer con su vida. “Buscando a Eric” no es la mejor ni más profunda y trascendente película (y no quiere ir de eso), pero se deja ver estupendamente gracias a su encanto, su simpatía (aunque Loach no nos ahorra momentos verdaderamente dramáticos), su buena capacidad de observación y por recordarnos, al menos a los futboleros, el tan magnífico como prepotente futbolista que fue Cantona.

La película francesa “El erizo” cuenta con originalidad la historia de una inteligentísima y muy creativa perteneciente a una familia burguesa parisina, quien establece contacto con la portera de su edificio y con un maduro señor japonés recién llegado al inmueble. El extraordinario tratamiento de estos tres estupendos hace de esta película la opción más firme hasta el momento para estar en lo más alto del palmarés, jurado mediante…

Mañana negra

Pero como todo no podía ser de color de rosa en un festival de cine, esta mañana han aparecido de golpe y juntos dos de esos títulos inútiles que al parecer, incomprensiblemente, no pueden faltar nunca en las selecciones oficiales de los certámenes cinematográficos: la española “Estigmas” y la marroquí “Casanegra”.

“Estigmas” cuenta (juro que es una manera de hablar) la odisea un hombre que de la noche a la mañana ve como en su manos aparecen unas heridas sangrantes y que acabará enrolado en un circo que explota esta tan particular característica física. La sensación de ser un cortometraje alargado, unido a la nula anti-interpretación de un no-actor, pues no se les ha ocurrido otra cosa que darle el protagonismo al lanzador de peso Manolo Martínez (¿¿??), el continuo tono pretencioso de la narración y de numerosas imágenes, y el tedio que provoca la absurda peripecia del lamentable protagonista hacen de la visión de “Estigmas” una experiencia casi literalmente insoportable.

Y para “redondear” la mañana, una película de una cinematografía casi inédita como la marroquí, que nos aburre al mismo tiempo que desmoraliza con la cotidianidad de dos delincuentes de poca monta en las calles de Casablanca. Todo es desagradable, exagerado y tedioso en esta interminable cosa. Y sí, lo único que merece destacarse de es su título.




miércoles, octubre 21, 2009




Seminci 2009: el camino de la modernidad





Valladolid se prepara para nueve días intensos de proyecciones, ruedas de prensa y coloquios en torno al arte del cine, en el marco de su ya veterano festival de cine, que inaugura su 54 edición este viernes 23 de octubre con la proyección de la película "Buscando a Eric", dirigida por Ken Loach, un viejo amigo del certamen pucelano, que ya ha acumulado dos espigas de oro y una de plata en las numerosas ocasiones en que sus obras han sido seleccionadas por la Seminci.


Entre los nombres a destacar que competirán por las espigas y demás premios de la sección oficial, merecen destacarse los nombres de Theo Angelopoulos, Paul Schrader, Steven Soderbergh, o los también habituales -y asimismo coleccionistas de espigas- Goran Paskaljevic y Robert Guédiguian.

La representación española a concurso es numerosa, al igual que la pasada edición, ya que incluye hasta cinco títulos de producción nacional o coproducción. Entre ellos destacan la presencia de las últimas películas de Salvador García Ruiz, que concursa con "Castillos de cartón" y de Vicente Aranda, que presenta fuera de concurso su "Luna caliente". Marc Recha, Adán Aliaga y el dúo Felix Sabroso y Dunia Ayaso completan la losta de cineastas españoles con título en la sección oficial.

Las habituales secciones Punto de encuentro, con títulos de especial relieve por su valía temática o estilística, la clásica Tiempo de historia, dedicada al cine documental, y la apuesta del festival por las Escuelas de cine (con la presentación de los trabajos de la ECAM), junto a los ciclos dedicados a Carlos Saura, Ettore Scola (que presidirá el Jurado oficial) y al cincuentenario de la Nouvelle Vague, completan la programación de un festival que se inaugura mañana con la esperanza de seguir manteniendo su personalidad propia entre la proliferación cada vez mayor de festivales en todo el mundo.



(Este blog se desplazará hasta Valladolid y realizará cumplido seguimiento de la 54 edición de su Semana Internacional de Cine, que se celebrará entre los días 23 y 21 de Septiembre).









El jurado anuncia su “fallo”





Concluye el festival y el jurado presidido por el cineasta francés Laurent Cantet ha anunciado hace menos de una hora su palmarés, discutible cuanto menos en varios de su premios, y abucheable en otros. Se echa especialmente de menos la estupenda obra de Campanella, ‘El secreto de sus ojos’. El cine español se va con tres premios, en una decisión absurda visto el limitado interés de la producción nacional en el certamen.



Concha de Oro – City of life and death (China)

No discutiremos la calidad cinematográfica de la película ganadora, pero a este cronista le pareció discutible darle el máximo galardón a una obra reiterativa y excesivamente larga en su narración. Con el premio de Dirección se hubiera cumplido. Al menos no es ofensivo el premio, ya que no es una “Concha de hojalata” como las que se han otorgado en este festival durante demasiados años.

Premio Especial del Jurado – Le refuge (Francia)

Las malas (pero muchas veces realistas) lenguas ya decían que el cine francés no se iba a ir de vacío siendo que el presidente del jurado era Cantet. Pues aquí está la respuesta. Y lo cierto es que no es escandalosa ni mucho menos. La película de Ozon no es perfecta pero es más que digna y al menos han premiado la mejor de las francesas en competición.

Mejor Director – Javier Rebollo, por La mujer sin piano (España)

Confieso que eme abstuve de ver la película de Rebollo por las mínimas garantías que me ofrecía. Y a juzgar por los comentarios de los colegas y el recibimiento del público no me equivoqué. El jurado no parece haber llegado a la misma conclusión. Sería preferible dejar la decisión de los premios en manos de la crítica.

Mejor Actor – Pablo Pineda, por Yo, también (España)

Se hablaba de Robert Duvall, inmenso en Get Low; o de Ricardo Darín, tan solvente como siempre en ‘El secreto de sus ojos’ (¿habrán querido no darle nada?), pero llegó un chico con síndrome de Down y se llevó el premio por prácticamente interpretarse a sí mismo. Entiendo que la maldita y temible corrección política ha sido la responsable de una de las decisiones más abucheables del palmarés.

Mejor Actriz – Lola Dueñas, por Yo, también (España)

Su compañera de reparto; Lola Dueñas, se hace con la Concha de plata en su categoría por un trabajo correcto. No es ofensivo el premio, por tanto, pero no es precisamente su redondo más papel y el jurado olvida con esta decisión a Isabel Carré (Le refuge), Julianne Moore o las actriz es de Blessed, entre otras.

Mejor Guión – Blessed (Australia)

Ya dijimos que esta producción australiana era una de las más destacables obras de la presente edición, entre otros aspectos, por su guión. De manera que ha sido un premio aplaudible hasta que se ha visto que en el palmarés final no aparecía Campanella…

Mejor Fotografía – City of life and death (China)

Impecable decisión la de premiar la película china aquí pues es el aspecto visual y su muy atractivo blanco y negro su valor más apreciable.










En el amor y en la guerra





El certamen donostiarra prosigue y se sigue viendo cine con variedad de objetivos, géneros, intenciones…y calidad. “Yo, también”, que aborda el enamoramiento de un hombre con síndrome de Down es la primera representante española en busca de la Concha de oro. Sendas películas de Australia y China han ofrecido también dos muy diferentes propuestas.

La producción australiana “Blessed” se apunta a la moda de las historias cruzadas con la particularidad de dividir la película en dos partes para ofrecernos los distintos puntos de vista de un grupo de chavales y sus madres. Como es razonable pensar, unas historias son más potentes y mejor elaboradas que otras, pero el conjunto es más que estimable, convirtiéndose en una de las desatacadas propuestas de la presente sección oficial.

La china “City of life and death”, ambientada en la masacre de Nanking por parte del ejército japonés, destaca visualmente y contiene planos y secuencias de gran impacto. El problema es que la reiteración de situaciones y la innecesaria longitud del metraje dificultan la buscada implicación emocional del espectador.

Participación española

El miércoles se presentó la primera de las participantes de producción nacional en el concurso, “Yo, también”, en la que sus directores nos cuentan la vida cotidiana de un hombre que padece el síndrome de Down, la cual se mueve entre el rechazo solapado y la compasión de la gente que le rodea. En un momento dado, este hombre se enamorará de una compañera de trabajo removiendo la vida de ambos y enfrentándolos a sus dudas y reparos ante la indisimulable discapacidad intelectual de él. Ante semejante argumento se podía esperar lo peor, por lo habitualmente que este tipo de historias caen en la sensiblería, la ñoñería o la complacencia excesiva con el espectador, además de la temible corrección política con la que siempre son abordadas las historias protagonizadas por minorías sociales.

Y “Yo, también” no se libra por completo de algunos de estos molestos tics, pero en mucha menor medida de lo que podía temerse. Sus noveles autores se esfuerzan más o menos dignamente en evitar en exceso insultar la inteligencia del espectador con los defectos señalados, pero deciden incluir algunas secuencias que producen algo de vergüenza ajena y que ponen a prueba excesivamente la credibilidad del espectador. Recordemos que se trata de una historia de amor entre una persona psíquicamente discapacitada y otra que no lo está, al menos mentalmente. El aspecto emocional ya sería otra cuestión…








Primeras victorias... y derrotas





Transcurrido el primer fin de semana del festival, ya se han experimentado las dos sensaciones más habituales en los certámenes cinematográficos: la satisfacción y el sopor. Dentro del cine en competición, la nota más positiva la pone el argentino Juan José Campanella con la tan efectiva como entretenida ‘El secreto de sus ojos’. En la parte negativa destaca la decepcionante y fallida nueva obra de Fernando Trueba.

Decepcionante baile

El oscarizado cineasta Fernando Trueba llevaba ya unos años sin realizar una obra de ficción, tiempo que ha dedicado a la producción y realización de documentales generalmente bien recibidos por la crítica. Pero su regreso a este terreno no puede ser más decepcionante. ‘El baile de la victoria’ intenta emocionar, pero queda muy lejos de ello debido a una narración desapasionada y claramente fallida. La historia de dos ex-reclusos que alimentan la idea de volver a dar un golpe y que en su camino se cruzan con la de una joven bailarina muda nunca llega a funcionar, pese a contener algunas imágenes y secuencias conseguidas en las que cabe incluso un cierto (y forzado) lirismo. Pero ni esto ni la correcta interpretación del siempre solvente Ricardo Darín son suficientes para salvar una de las claras decepciones del festival… hasta el momento.

El cine de François Ozon siempre cuenta con un factor positivo incluso en aquellas historias que pecan de demasiado sencillas, como es el caso de la presentada estos días el festival: la enorme sensibilidad con la que el cineasta francés plantea sus historias. En ‘Le refuge’, Ozon vuelve a demostrar esta agradecible característica de su cine narrando la historia de una joven heroinómana embarazada que se refugia de la familia de su novio fallecido (de una sobredosis, claro) para poder dar a luz a un hijo no deseado por la familia burguesa del padre.

Doblete de Darín

Campanella mezcla en ‘El secreto de sus ojos’ varios géneros (thriller, intriga, drama y sus irrenunciables y gozosos toques de comedia), perfectamente ensamblados y dosificados para ofrecer una película muy estimable que se ha convertido ya en una de las claras candidatas al palmarés final, jurado mediante… El cineasta argentino, apoyado por sus magníficos actores, -con Ricardo Darín, de nuevo en esta edición, a la cabeza-, ofrece una película que combina admirablemente un notable entretenimiento e innegable calidad artística, destacando especialmente el muy trabajado guión.







jueves, septiembre 17, 2009




San Sebastián ofrece a partir de este viernes nueve intensos días de cine





El Festival de Cine de San Sebastián cumple 57 ediciones luchando por mantener su personalidad y prestigio, adquiridos merecidamente durante más de medio siglo, entre la proliferación de los cada vez más numerosos certámenes cinematográficos que nacen por todo el mundo. Esta lucha por su lugar en el panorama festivalero la hace siguiendo su habitual y agradecible criterio de "más y mejor cine, y menos glamour", aunque no renuncia por completo a su dosis de celebridades con la concesión de su Premio Donostia, que este año recaerá en las manos del actor británico Ian McKellen.


El Festival de Cine de San Sebastián cumple 57 ediciones luchando por mantener su personalidad y prestigio, adquiridos merecidamente durante más de medio siglo, entre la proliferación de los cada vez más numerosos certámenes cinematográficos que nacen por todo el mundo. Esta lucha por su lugar en el panorama festivalero la hace siguiendo su habitual y agradecible criterio de "más y mejor cine, y menos glamour", aunque no renuncia por completo a su dosis de celebridades con la concesión de su Premio Donostia, que este año recaerá en las manos del actor británico Ian McKellen.

Diecisiete películas figuran en la Sección Oficial de este año, de las cuales quince competirán por la Concha de oro y el resto de los premios oficiales que se encargará de conceder un jurado presidido este año por el cineasta francés Laurent Cantet, autor de estupendas películas como 'Recursos humanos' o 'La clase', con la que el año pasado optó a los Oscars. En sus labores como jurado estará acompañado por el director coreano Bong Joon-ho, la actriz española Pilar López de Ayala, el director británico John Madden, la directora iraní Samira Makhmalbaf y la actriz portuguesa Leonor Silveira.


Participación española

Para representar al cine español, el festival ha apostado en la presente edición, frente a los nombres consagrados de otros años, por autores noveles, o casi, pero con un cierto prestigio ya adquirido en el campo del documental o por haber llamado la atención con sus primeras obras. Es elcaso este último de Javier Rebollo, que concursó con su primera película, 'Lo que sé de Lola' y que ahora vuelve con 'La mujer sin piano'. Asimismo, Isaki Lacuesta, autor de dos excelentes documentales ('Cravan vs Cravan' y 'La leyenda del tiempo'), presenta su primer largo de ficción: 'Los concenados'. La ópera prima 'Yo, también', en torno a un joven con síndrome de Down y su relación con una asistente social, completan la representación a concurso. Y fuera de él, Fernando Trueba presentará su esperada 'El baile de la victoria'.


Autores de prestigio

Además de estas cuatro producciones españolas, se podrán ver en la sección oficial a concurso, entre otros, los últimos trabajos de autores de prestigio como Atom Egoyan, que inaugura el festival con "Chloe", François Ozon, que presenta 'Le refuge', Juan José Campanella o el "enfant terrible" del cine francés actual, Bruno Dumont, del que se proyectará su última obra, "Hadewijch".


Retrospectivas

La habitual retrospectiva clásica que organiza el festival estará dedicada en esta edición al norteamericano Richard Brooks. La restrospectiva temática, por su parte, ofrecerá a los espectadores y visitantes del festival 40 películas del cine francés de los últimos diez años, bajo el título "La contraola: novísimo cine francés".



(Este blog se desplazará hasta San Sebastián y realizará cumplido seguimiento de la 57 edición de su Festival Internacional de Cine, que se celebrará entre los días 18 y 26 de Septiembre).






lunes, diciembre 01, 2008




Gijón finaliza con un buen balance y el “fallo” del Jurado





El Festival Internacional de Cine de Gijón finaliza con un balance mediano en cuanto a la sección oficial aunque exitoso en cuanto a la programación general, que ha ofrecido ciclos interesantes y de gran aceptación popular. El Jurado ha premiado incomprensiblemente ‘Liverpool’, de Lisandro Alonso, como mejor película, pero ha acertado en el resto del palmarés oficial.


Premio al Mejor Largometraje – Liverpool

En un palmarés digno, sólo desentona precisamente el principal premio. El Jurado ha premiado aquí una de las peores películas vistas en concurso, quizá para resaltar la carrera de un autor, el argentino Lisandro Alonso, del que se pudo ver una retrospectiva en ediciones anteriores.

Mejor Dirección - Sergei Dvortsevoy, por Tulpan

La que posiblemente mereciera el principal premio del festival obtiene al menos el premio de dirección, por la maestría con la que Dvortsevoy dirige y planifica esta historia de pastores kazajos, logrando una asombrosa naturalidad en su retrato de la familia protagonista y reflejando magníficamente el paisaje en el que transcurre su historia.

Premio Especial del Jurado – 35 shots of rhum

La francesa Claire Denis obtiene este premio especial por una película interesante y cuyo mayor mérito es el buen tono con que narra su historia.

Mejor Actor - Micheal J. Smith y JimMyron Ross, por Ballast

Dos de los actores protagonistas de la interesante ‘Ballast’ reciben exaequo el premio de interpretación masculina. Se da la particularidad de que uno de ellos es un niño de 13 años. La decisión es acertada porque ambos destacan por su naturalidad e interactuación entre ellos.

Mejor Actriz - Tarra Riggs por Ballast

Los premios de interpretación los copa la película ‘Ballast’ al recibir también su protagonista femenina el premio. Había otras opciones en este caso, como Michelle Williams por Wendy y Lucy, pero no es una desacertada decisión.

Mejor Guión – Stella

En un año sin grandes guiones a tener en cuenta, el premio se lo lleva esta película francesa que cuenta las vivencias de una niña en la Francia de los 70, época de cambios sociales y personales para ella. Lo que relata lo cuenta bien, de manera que no es un premio especialmente discutible.

Mejor Dirección Artística – Vals con Bashir

Una de las mejores películas vistas en competición se queda con un premio menor aunque indiscutible, quizá por el hecho de que el Jurado considere que esta producción israelí ya no necesita más premios tras su exitoso paso por Cannes y tener distribución asegurada.





miércoles, noviembre 26, 2008




Vidas (y películas) perras





El Festival de Cine de Gijón prosigue su marcha con trabajos destacados, irregulares y también directamente mediocres o infumables. Han destacado especialmente las películas ‘Tulpan’, que proviene de Kazajstán, y la norteamericana ‘Wendy y Lucy’. En el extremo opuesto se sitúa una marcianada insoportable llamada ‘Liverpool’.

Quien tiene hábito de acudir a los cada vez más proliferantes festivales cinematográficos saben que no es posible no encontrarse en un momento dado con una de esas obras que, no es que no interesen o sean anodinas, sino que literalmente cabrean por la irritante sensación de haber perdido el tiempo o renunciado a una sesión que hubiera sido con toda seguridad más provechosa. Este año en Gijón, este “honor” corresponde al argentino Lisandro Alonso, cuyo Liverpool es literalmente inaguantable, de manera que ni merece la pena ser comentada.

Pasando a cosas importantes, la norteamericana Kelly Reichardt ha presentado Wendy y Lucy, una obra de presupuesto y argumento limitados, pero que consigue empatizar con el espectador mediante una magnífica planificación, una destacada dirección de actores, donde sobresale su protagonista, Michelle Williams, en el papel de una mendiga que acompañada de su perro (la Lucy del título) emprende un viaje cuyo destino es Alaska, y que se verá interrumpido cuando es detenida por robo y pierde a la vez que pierde a su fiel acompañante. Se puede reprochar una falta de elementos dramáticos en la trama que enriquecerían una historia en efecto mínima, pero sus valores cinematográficos la convierten en una de las apuestas merecedoras de entrar en el palmarés final.

De una cinematografía tan exótica e inaccesible como la kazaja, se ha podido ver la estupenda Tulpan, retrato semidocumental de una familia de pastores y cuyas duras condiciones de vida cuestan de asumir por mentes occidentales acostumbradas a la sociedad del bienestar.

La película tiene el acierto de plantear un punto de partida anecdótico (la petición de mano de un chico muy limitado mentalmente a la misteriosa Tulpan del título, a la que nunca vemos -otro acierto del film-), para reflejar lo que realmente le interesa al autor, que es mostrar lo comentado antes: las condiciones de vida en el desierto kazajo y las relaciones familiares de esta peculiar familia, consiguiendo de todos ellos, adultos y niños, una naturalidad y credibilidad impresionantes.





sábado, noviembre 22, 2008




Monos traumatizados y fracasos sexuales





El Festival Internacional de Cine de Gijón quedó inaugurado el jueves con la película norteamericana ‘Asfixia (Ckoke)’, basada en una obra del autor de ‘El club de la lucha’, con la que tiene evidentes paralelismos, aunque en este caso la historia es básicamente cómica, con pinceladas dramáticas. También se han presentado la turca ‘3 monos’ y la belga ‘Nowhere man’. Y esta misma mañana se ha podido ver la divertida aunque anecdótica ‘La historia completa de mis fracasos sexuales’.

El actor Clark Gregg, secundario habitual del cine norteamericano contemporáneo, debuta en la dirección con Asfixia, película encargada de inaugurar el certamen, y con acierto, ya que aunque su altura artística no sea muy alta, sí se trata de una propuesta fresca y divertida, muy correctamente escrita y con una muy destacada dirección de actores. A la buena interpretación de su protagonista, Sam Rockwell, se une la destacada presencia de Angelica Huston, con un jugoso personaje (con enfermedad mental incluida) que se revela como el rol clave de la historia. La adicción al sexo, los traumas infantiles o la búsqueda de la madurez y del “lugar en el mundo” son los temas que refleja Gregg con acierto en esta interesante y entretenida obra.

Del cineasta turco Nuri Bilge Ceylan, conocido por la tan encumbrada por la crítica como infumable ‘Uzak (Lejano)’, se ha presentado su última obra, 3 monos, que aunque cuenta con momentos de interés y con su habitual cuidado en la planificación y la belleza de los encuadres, aburre de nuevo con una historia de una familia desestructurada y traumatizada por un trágico suceso familiar.

También decepcionó la belga Nowhere man, que aun partiendo de un atractivo punto de partida (un hombre tiene la oportunidad de desaparecer y abandonar su vida tras ser dado por muerto en un incendio), no consigue mantener el interés debido al “autismo narrativo“ y a la anodina interpretación del actor principal, además de un estiramiento excesivo de la historia.

Y esta mañana hemos visto un divertido aunque limitado híbrido entre ¿falso? documental y cine amateur, donde, con el muy descriptivo título de La historia completa de mis fracasos sexuales, su realizador y protagonista, Chris Waitt, relata a modo de diario filmado el proceso de creación de un documental donde pretenderá entrevistar a todas sus exparejas, para quizá entender de esa manera por qué fue abandonado por todas ellas. El tipo tiene gracia y consigue buenos momentos de humor, pero esto se limita a lo que es: un trabajo filoamateur que sólo pretende entretener y que por momentos cae en la reiteración de situaciones y clichés propios de este tipo de producciones. En cualquier caso, una fresca y amena propuesta que sirve para desengrasar la competición tras el plomizo poso dejado por las citadas películas a concurso de ayer.




martes, noviembre 18, 2008




Gijón se prepara para vivir diez días del cine más independiente





Como cada año desde hace 46 ediciones, el festival de Gijón ofrecerá a partir de este jueves una selección del cine más arriesgado, independiente y "outsider" del panorama internacional. Un certamen en alza y con cada vez mayor apoyo popular, especialmente del público joven, como es lógico teniendo en cuenta sus orígenes (nació como Certamen de Cine y Televisión para la Infancia y la Juventud). La presente edición contará con 21 películas en la sección oficial y dedicará ciclos a la cineasta argentina Lucrecia Martel, al documental norteamericano y a las realizadoras europeas de la última década.


Entre los nombres a destacar que competirán por los diferentes premios que otorgará el jurado de la sección oficial, merecen destacarse los nombres de la francesa Claire Denis, el argentino Lisandro Alonso, que presenta 'Liverpool', el turco Nuri Bilge Ceylan, que compite con 'Tres monos', película que representa a su país en los Oscars, o la argentina Lucrecia martel, que además de ser homenajeada con un ciclo mostrará fuera de concurso su última producción, 'La mujer rubia'. Al margen de la competición, en la popular sección Esbilla, se podrá ver la última película de Atom Egoyan, que acudirá personalmente al certamen gijonés.

Una de las apuestas más atractivas a priori de la edición de este año es la presencia del largometraje de animación israelí 'Vals con Bashir', que desde su paso por el Festival de Cannes el pasado mes de mayo, ha sido calificada como una de las películas del año. La cinta indaga en las memorias, a veces descarnadas, a veces surreales, de varias personas implicadas en los episodios de las matanzas en los campos de refugiados palestinos de Sabra y Chatila en 1982.

El cine español no estará presente en la competición de este año, pero sí está representado en la sección oficial fuera de concurso con la película 'Las dos vidas de Andrés Rabadán', de Ventura Durall, que narra en ella la historia de Andrés Rabadán, quien en 1994, a los 19 años, asesinó a su padre disparándole con una ballesta, conmocionando a la opinión pública española.

Las habituales secciones Enfants terribles, dedicado al cine infantil y juvenil, Llendres o Esbilla, con títulos ganadores en otros festivales españoles, como Pandora's box (Concha de oro en San Sebastián) o Estómago (espiga de oro en Valladolid), completan la programación de un festival que se inaugura el jueves con la esperanza de seguir manteniendo su personalidad propia entre la proliferación cada vez mayor de festivales en todo el mundo.





domingo, noviembre 02, 2008




"Estómago", gran triunfadora de la 53 Seminci





La película brasileña 'Estómago' se convierte en la gran triunfadora de la 53 edición de la Seminci al conquistar el máximo galardón del certamen, la Espiga de oro, y otros dos premios oficiales, mejor actor y mejor nuevo director. Además, el Jurado de la Juventud también ha premiado esta comedia en torno al sexo y la gastronomía, que fue una de las favoritas de público y crítica desde su primer pase. El Jurado ha patinado al ignorar 'Cerezos en flor' y 'Adoration' y al otorgar el segundo premio a la discretísima 'El frasco'.



Espiga de oro - Estómago (Brasil)

Como se ha dicho, 'Estómago' se perfiló como favorita desde que se proyectó en el festival. La historia del ascenso social de un preso gracias a sus artes culinarias es divertida, bien contada y fresca, pero es claramente excesivo premiarla con la Espiga de oro y el mejor Nuevo Director. El jurado podría haberle otorgado alguno de los dos premios y buscar otras opciones en la otra categoría.



Espiga de Plata - El frasco (Argentina)

Patinazo en toda regla del jurado premiar con el segundo premio del festival a una película de la que lo mejor que se puede decir es que no es desagradable. Al público le gustó, (y le han otorgado su premio), quizá por ser una comedia con historia de amor, pero el jurado mete la pata aupando a esta discreta película mientras ignoraba las estupendas 'Cerezos en flor' y 'Adoration'.



Premio Especial del Jurado - Retorno a Hansala (España)

La presencia en el palmarés de la película de Chus Gutiérrez sólo se puede entender como un deseo de premiar el cine español (en el jurado había 4 miembros nacionales de 6) o el interés, motivado por la corrección política, en querer premiar su temática.



Premio Pilar Miró al Mejor Nuevo Director - Marcos Jorge, por Estómago (Brasil)

Como se ha dicho, el jurado se equivoca al otorgar este premio además de la Espiga de oro. Podría haber premiado otras óperas primas interesantes como 'The guitar'.



Mejor Actor - (ex-aequo) Joao Miguel, por Estómago (Brasil) / Unax Ugalde, por La buena nueva (España)

Aunque personalmente me decantaba por la actuación del protagonista de 'Cerezos en flor', no es en absoluto escandaloso premiar al actor protagonista de la película triunfadora, 'Estómago', por esa mezcla que ofrece de ingenuidad y malicia en un rostro además, inolvidable y que recuerda a alguno de los personajes que tanto gustaba a Fellini, por su aspecto "friki" y ridiculamente cómico.

Mucho más discutible es que este premio sea compartido por el español Unax Ugalde, que sin estar mal en la buena nueva y soportar todo el peso de la historia, suena a premio excesivo ya que aunque su interpretación sea muy correcta en la mayor parte del metraje, existen también problemas de credibilidad en las secuencias clave y particularmente dramáticas, en las que no acaba de dar la talla.



Mejor Actriz - Maria Heiskanen, por Los instantes eternos de Maria Larsson (Suecia)

Indiscutible premio y acertadísima decisión la del jurado al premiar a la magnífica protagonista de Maria Larsson, una de las mejores películas exhibidas en la presente edición y que no merecía irse de vacío.



Mejor Música - Terriblemente feliz (Dinamarca)

Desde el momento en que se proyectó la película de Helena Taberna, 'La buena nueva', se destacó como favorito al premio de mejor música el excelente compositor Ángel Illarramendi por su delicada y realmente bonita partitura para la cinta española. Sin embargo, el jurado ha optado por premiar una película danesa que también merecía estar en el palmarés y cuya banda sonora acompaña certeramente las vicisitudes del protagonista en esa especie de "pueblo de los locos".



Mejor Guión - Terriblemente feliz (Dinamarca)

Nuevo premio para esta curiosa producción danesa. Como se ha comentado, merecía entrar en el palmarés y quizá una de las categorías más apropiadas era esta de mejor guión, por su irónico sentido del humor al retratar a sus curiosos e inquitantes personajes.



Mejor Fotografía - Los instantes eternos de Maria Larsson (Suecia)

Tiene sentido premiar en esta categoría a una película que versa precisamente sobre el medio fotográfico en su argumento, pero es que además el tratamiento de iluminación, fotografía y encuadres que el propio Jan Troel realiza en esta pelíucla es muy merecedora de este premio. Otra buena opción hubiera sido galardonar aquí a 'Desierto adentro', aunque esta película sea muy inferior a la nórdica.






jueves, octubre 30, 2008




Latinoamérica irrumpe en la Seminci





El cine latinoamericano, con producciones de México y Argentina, hace acto de presencia en una sección oficial progresivamente mediocre. Rodrigo Pla decepciona con ‘Desierto adentro’, una historia acerca del fanatismo religioso, y Carlos Sorin propone una historia realmente mínima y anodina en ‘La ventana’, presentada esta misma mañana.

El cineasta mexicano Rodrigo Pla presentó el pasado año en la Seminci su película ‘La zona’, una coproducción con España que a la postre se convirtió en una de las mejores obras presentadas. Ello justificaba la expectativa existente con respecto a la que traía en esta edición, ‘Desierto adentro’, pero esta historia acerca del fanatismo religioso de un hombre que pretende construir una iglesia junto a sus hijos para expiar sus culpas se queda en casi nada debido a una narrativa deficiente y muy endeble. Pla, eso sí, plantea su historia con un muy atractivo aspecto visual y la labor de fotografía podría ser merecedora perfectamente del premio.

A pesar de la fallida obra mexicana, considerablemente peor fue la siguiente película presentada en la mañana de ayer, la argentina ‘Villa’, una de esas obras que no se alcanza a entender cómo es posible que forme parte de una sección oficial de la Seminci o de cualquier festival medianamente importante. La historia nos cuenta, por decir lago, la odisea de tres muchachos para conseguir ver el debut de la selección argentina en el Mundial de fútbol de Corea y Japón, y su director, Ezio Massa, (una especie de Michael Moore porteño con toques de Guillermo del Toro), la narra farragosamente, y con ritmo “hiphopero” para mayor sufrimiento del espectador, si cabe.

Nada se entiende en su primera parte, por el incomprensible español de los barriobajeros y chungos personajes, y por lo mal contado que está todo. Sólo en la parte final, durante el partido, la cosa alcanza un mínimo de interés al narrar en paralelo las historias de los tres chicos. Pero ya es tarde y no es suficiente para salvar la que es la peor película del concurso de este año.

Y esta mañana, el también argentino Carlos Sorin, que destacó con dos buenas películas anteriores, ‘Bombón, el perro’ e ‘Historias mínimas’, ha presentado ‘La ventana’, una anodina historia de escasísima trama e interés, que cuenta la historia de un hombre mayor que espera la visita de su hijo postrado en la cama, y cuya única visión del mundo es la ventana de su habitación. Soria alcanza buenos momentos, sin embargo, en ciertos pasajes oníricos de su protagonista, pero la propuesta es muy inferior a las dos citadas películas anteriores del cineasta argentino.





martes, octubre 28, 2008




Resistentes daneses y gastronomía brasileña





Tras el buen fin de semana inicial, prosigue la Seminci con un nivel irregular en las jornadas de ayer y hoy. Lo más destacado han sido las propuestas llegadas desde Dinamarca y Brasil, que cuentan las andanzas de dos miembros de la resistencia antinazi en el país nórdico durante la II Guerra Mundial y las vicisitudes de un cocinero en la cárcel.

Aunque peque de convencional y mil veces vista, la danesa Flame y Citron es una película a la que hay que agradecer ese calificativo tan a menudo desprestigiado de “cine bien hecho”.

La historia de dos miembros de la resistencia danesa contra la ocupación nazi en Dinamarca es interesante y está contada con realismo y buen pulso, aunque también se le puede achacar una cierta frialdad que impide la total identificación y emoción del espectador con los tremendos hechos narrados.

Por su parte, el brasileño Marcos Jorge ha presentado en la mañana de hoy Estómago hoy una entretenida historia acerca de un hombre que sobrevive y asciende en prisión gracias a sus buenas artes culinarias, que harán las delicias de unos presos no precisamente acostumbrados a comer decentemente.

La película es irregular y defectuosa en varios de sus pasajes, pero sus gotas de buen humor y el tono fresco de la narración contribuyen a dejar un buen sabor de boca.




domingo, octubre 26, 2008




La 53 Seminci comienza con buen cine





Problemas de organización y caos en la venta de entradas al margen, la 53 edición de la Seminci ha empezado con buen pie en lo que a calidad cinematográfica se refiere, alcanzando un nivel muy digno en este su primer fin de semana. En la sección oficial a concurso han destacado los magníficos trabajos de Jan Troell y Doris Dörrie.

Capitán Abu Raed, película encargada de inaugurar el festival, es la primera producción jordana con claras intenciones de salir al mundo y tener una cierta vida comercial. La historia de un viejo encargado de la limpieza en un aeropuerto que es identificado erróneamente como capitán de aviación por un grupo de niños es entrañable y muy llevadera. Se trata, por tanto, de un trabajo visible y entretenido, pese a que no se pueda obviar su tendencia a ofrecer soluciones facilonas y su algo incómodo interés en querer contentar al mayor número posible de espectadores, a costa de cierta credibilidad y un mayor rigor en la historia que cuenta. Ofrece, sin embargo, un comienzo digno y amable para el festival.

El veterano cineasta sueco Jan Troell ha traído a Valladolid su última y estupenda película, Los instantes eternos de Maria Larsson, que narra los avatares de una mujer en la Suecia de principios del siglo XX. Con un marido borracho e irresponsable, y un buen número de vástagos a los que criar, la protagonista (impecablemente interpretada por Maria Heiskanen), encuentra un refugio en la fotografía, gracias al apoyo del fotógrafo local, secretamente enamorado de ella. Queda mucho por ver, pero esta producción sueca, magníficamente ambientada, merecería figurar en el palmarés final.

También se ha presentado este primer fin de semana festivalero la primera producción española a concurso. Retorno a Hansala, de Chus Gutiérrez, es lo que se podía esperar del cine español cuando se acerca a un tema como el de la inmigración y la trágica odisea de las pateras en las costas andaluzas. Esto es, corrección política y unas gotitas de demagogia y maniqueísmo. Se veía venir. Una convencional y mediocre película que aunque gana en cierto interés conforme avanza en su metraje, se queda a medio camino y se ve superada por sus evidentes problemas y defectos.

Y esta misma mañana, la alemana Doris Dörrie ha presentado su candidatura a la Espiga de oro con la estupenda Cerezos en flor, una emocionante historia acerca de un matrimonio mayor que visita a sus hijos en la ciudad. La desaparición de uno de ellos provocará un cambio de actitud en el otro, trasladándose a Japón, donde vive otro de los hijos, para de alguna manera expiar su conciencia. Con reminiscencias del Ozu de ‘Cuentos de Tokio’ en su primera parte, y de ‘Lost in translation’ (sin excluir las pinceladas humorísticas que también aparecían en aquella) en la segunda, Dörrie consigue emocionar con este espléndido drama que supone lo más destacado visto hasta el momento en este buen comienzo general de la presente Seminci.




jueves, octubre 23, 2008




La Seminci inaugura mañana su 53 edición





Valladolid se prepara para nueve días intensos de proyecciones, ruedas de prensa y coloquios en torno al arte del cine, en el marco de su ya veterano festival de cine, que inaugura su 53 edición mañana viernes 24 de octubre con la proyección de la película jordaba "Capitán Abu Raed", y lo clausura el 1 de noviembre con el documental "Young@heart", demostrando una vez más la predilección que tiene eset certamente por el género, al que dedica una sección específica y de notable interés: Tiempo de Historia.

Entre los nombres a destacar que competirán por las espigas y demás premios de la sección oficial, merecen destacarse los nombres de Doris Dorrie, Carlos Sorín, Mika kaurismaki, Rodrigo Pla y Atom Egoyan, un gran conocido en la Seminci y coleccionista de espigas, ya que posee dos de oro y una de plata en sus numerosas participaciones en este festival.

La representación española a concurso es más numerosa que en pasadas ediciones, ya que incluye hasta cinco títulos de producción nacional o coproducción. Entre ellos destacan la presencia de dos títulos dirigidos por mujeres, "La buena vida", de Helena Taberna, y "Retorno a Hansala", de Chus Gutiérrez.

Las habituales secciones Punto de encuentro, con títulos de especial relieve por su valía temática o estilística, la mencionada Tiempo de historia, dedicada al cine documental, y la apuesta del festival por las Escuelas de cine (con la presentación de los trabajos de la ECAM), junto a los ciclos dedicados a Gonzalo Suarez, y los conjuntos de Imamura y Widerbergh, y de Azcona y Ferreri, completan la programación de un festival que se inaugura mañana con la esperanza de seguir manteniendo su personalidad propia entre la proliferación cada vez mayor de festivales en todo el mundo.





domingo, agosto 24, 2008




La Película Recuperada


A.I. Inteligencia Artificial







El corazón de la máquina

Muchos fuimos los cinéfilos que, tras la muerte del gran Stanley Kubrick, temimos que su proyecto sobre la inteligencia artificial que preparaba quedara definitivamente en manos de Spielberg, con quien Kubrick ya había hablado mucho del proyecto como amigo personal suyo que era. Pero este temor no significaba que Spielberg no sea un gran cineasta, que también lo es... cuando quiere, sino que cada uno tiene un estilo completamente diferente a la hora de reflejar sus mundos personales, y se podía pensar que a Spielberg no le pegaba una obsesión de Kubrick.

Pues bien, nunca sabremos lo que hubiera hecho el buen Stanley con su ansiado proyecto, pero cuando pudimos contemplar la grandiosa (e incomprendida) obra maestra que hizo Spielberg, tuvimos que disculparnos mentalmente y reconocer que los temores eran infundados, porque Spielberg hizo la tontería infumable de '1941', pero también la inolvidable 'Salvar al soldado Ryan'; la facilona e infantil 'Hook', pero también el maravilloso cuento 'E.T., el extraterrestre'; la mediocre y fallida 'Amistad', pero también la ejemplar 'La lista de Schindler'.

'A.I. Inteligencia artificial' es posiblemente su mejor película, o al menos está en el grupo de cabeza, aunque desgraciadamente el público no respondió a las expectativas y es una de las menos populares, quizá precisamente por esta calidad misma. La fascinante historia del niño-robot que desea ser amado por sus desconcertados padres adoptivos, en un futuro quizá no tan lejano en el que la tecnología ha conseguido que las máquinas tengan sentimientos y sensaciones humanas, es realmente sobrecogedora, y está maravillosamente interpretada por el mejor actor infantil de estos últimos años en Hollywood, Haley Joel Osment, alias "enocasionesveomuertos".

Se le ha reprochado a Spielberg que alargue la conclusión para llegar a un final feliz, pero esto sería discutible porque el final no es feliz en absoluto, quizá sólo aparentemente. La película está dividida en tres partes: la primera, magistral, narra la convivencia del robot con sus padres adoptivos, entre las buenas intenciones y la incomprensión; en la segunda, una vez devuelto el robot, cuenta las peripecias de éste hasta desembarcar en la feroz "feria de la carne"; y en la tercera vemos a nuestro protagonista en un futuro muy lejano, en el que el ser humano parece haber sido desterrado del planeta, completamente helado y controlado por extraterrestres.

Este ultimo segmento es quizá el que podría haber evitado Spielberg, porque el final del segundo hubiera sido un final antológico para la película, con el niño-robot congelado y mirando al hada azul para la eternidad; pero en cualquier caso, también esa conclusión me convence, y visualmente es absolutamente alucinante, además de conseguir un ritmo hipnótico y onírico fascinante y embriagador.

Finalmente, Spielberg, nobleza obliga, dedica la película a Stanley Kubrick, y yo tengo el convencimiento de que la magistral película que es ‘A.I.’, aún siendo más sentimental que la que hubiera realizado él mismo, hubiera maravillado al genial autor de '2001: una odisea en el espacio'. Enhorabuena Steven.




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