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jueves, noviembre 25, 2010



Skaters youtuberos, ladrones maratonianos y calendarios marcados en rojo





Prosigue el Festival de cine de Gijón y otra producción mexicana, 'Año bisiesto', destaca entre las seleccionadas en competición, como ya lo hizo su compatriota 'Alamar'. También sorprende en positivo la alemana 'The robber', que cuenta la historia real de un particular atracador de bancos en Viena. La serbia 'Tilva Rosh' contiene asimismo algo de interés en su premisa, pero resulta en conjunto fallida.

El debutante australiano Michel Rowe ha traído a Gijón la película que le hizo merecedor el pasado festival de Cannes de la Cámara de oro, galardón destinado a primeras películas. Y tras ver Año bisiesto, que rodó en México con total producción y equipo de allí, se entiende ese reconocimiento del primer festival del mundo.

Localizada únicamente en un modesto apartamento de la gigantesca y masificada capital mexicana, y con numerosas escenas de sexo explícito, Rowe nos cuenta en su interesante opera prima la vida cotidiana de una mujer que trabaja desde casa como redactora para una editorial, y que necesita compulsivamente mantener relaciones sexuales esporádicas con desconocidos, quizá para combatir su soledad (y se diría también su ninfomanía) como salida a la paradójica a la vez que entendible soledad que provocan las megalópolis en sus habitantes, y a un ambiguo trauma de su infancia que iremos descubriendo sutilmente y que motiva que haya una fecha marcada en rojo en su calendario.

Una película que transcurre con cierta parsimonia pero sin que decaiga en ningún momento su interés, y que sorprende y gana en atractivo a partir de que la protagonista empieza a frecuentar al mismo hombre para sus relaciones, pues en él cree encontrar al que servirá a su propósito en ese inquietante 29 de febrero final de ese doloroso año bisiesto de su vida.

En The robber, el director alemán Benjamin Heisenberg narra la odisea -basada en hechos reales- de un tipo que tras salir de prisión por el intento del robo a un banco, se dedica a atracar de nuevo toda sucursal bancaria que se encuentra en su camino, con la particularidad de que debido a su afición por el atletismo y a su capacidad como corredor, lo hace precisamente así, corriendo de banco a banco con la intención de desvalijarlo. Curioso y magníficamente rodado trabajo, que cuenta con una premiable actuación de su protagonista y con una muy buena labor de montaje y planificación. Estas virtudes técnicas y artísticas, junto al interés y la curiosidad de su trama, hacen elevar las sensaciones positivas hacia el film, pese a algunos bajones narrativos.

Como si de un alumno admirador de Gus Van Sant y sus adolescentes se tratara, el realizador serbio Nikola Lezaic refleja en Tilva Rosh a un grupo de skaters que descubrió por casualidad cuando vio en Internet un vídeo de ellos haciendo payasadas a lo Jackass (esos vídeos donde sus oligofrénicos protagonistas se "autotorturan" o se pegan entre ellos para grabarse en vídeo y subirlo a la red. Lezaic tuvo la idea de preguntarse por las vidas familiares de estos chicos, e intercalar en su película ese tipo de actividades, así como el nihilismo juvenil, con la cotidianidad apática de sus vidas. El resultado tiene su cierto atractivo pero es muy discutible en su conjunto, por la débil estructura narrativa y por carecer de la fuerza dramática necesaria.





martes, noviembre 23, 2010



Gijón 2010: Todas las películas hablan de nosotros





El 48 Festival Internacional de Cine de Gijón comenzó el pasado viernes con la permanente voluntad de ofrecer una selección del cine más arriesgado formalmente y rupturista, como así demuestra cada año con sus ciclos de cine experimental, escuelas y movimientos de cine alternativos que propusieron en su momento otros lenguajes cinematográficos y una sección oficial donde también se da cabida al cine más independiente visto a lo largo del año en otros festivales. ‘I’m still here’, el polémico falso documental protagonizado por un Joaquin Phoenix que se autointerpreta, inauguró la competición.

Documental porque hace precisamente eso: documentar un año entero en la vida del actor Joaquin Phoenix, en el que se tomó un largo aunque movido descanso asegurando que abandonaba el cine; polémico porque durante ese periplo sabático el intérprete se abandonó hasta el punto de rozar la indigencia, reflejándose en la película esa especie de caída a los infiernos acompañada de un explosivo coctel que incluía drogas, prostitución, broncas y peleas varias, entrevistas donde casi literalmente era expulsado -o "invitado a salir"- tras su apática actitud, así como sus frustrados pinitos como cantante hiphopero; y falso, finalmente, porque meses después de presentado, su director, Casey Affleck, confirmó lo que tanto se había especulado y que recoge el propio documental: que todo era un montaje, lo cual cambiaba la compasión hacia Phoenix por admiración, convirtiéndolo, si no lo era ya, en uno de los mejores actores del mundo.

Lo cierto es que viendo la película, interesante sin duda pese a sus limitaciones y reiteraciones, es difícil creer que hubiera alguien que creyera firmemente en lo que se le estaba ofreciendo en ella, pues si bien la interpretación de Phoenix es meritoria, abundan los momentos forzados y existen las suficientes situaciones en el límite de lo creíble -o traspasándolo- como para sospechar poderosamente que lo que se está mostrando es un llamativo y exhibicionista juego de su creadores, con el propio protagonista al frente.

Por motivos que ignoro, el cine español llevaba ausente de la competición oficial del festival gijonés la friolera de 15 años. El debutante Jonás Trueba, hijo del oscarizado cineasta que le dio ese apellido, ha tenido el honor de romper ese incomprensible desencuentro entre el cine nacional y el certamen asturiano, con su película Todas las canciones hablan de mí, una tan bienintencionada como en algunas ocasiones pretenciosilla película que, como no podía ser menos en alguien que ha mamado en casa tanta cinefilia, bebe de influencias más o menos descaradas y/o evidentes como Woody Allen, Eric Rohmer, Truffaut y otro ilustres, para contarnos la vida sentimental de una joven pareja recién separada. Hay buenas ideas, personajes que quieren ser atractivos y que incluso llegan a serlo por momentos, y se deja ver bien en líneas generales, pero el joven Trueba acusa asimismo su condición de novato en la dirección cinematográfica queriendo llamar innecesariamente la atención con algunos discutibles efectos de una puesta en escena que en su globalidad es sencilla y tirando a clasicorra, o con algunos diálogos se diría que un tanto pomposos.

El concurso ha ofrecido ya también dos títulos destacados. La mexicana Alamar es un bello y lírico ejemplo de buen cine no narrativo (tan temible en otras ocasiones, por ser propicio para gafapastadas infumables y que todo festival se obliga, al parecer, a seleccionar), que filma a tres miembros de otras tantas generaciones de una familia de pescadores en las paradisiacas playas de Banco Chinchorro. Por su parte, el drama familiar con trasfondo de thriller Animal kingdom narra las vicisitudes y códigos "morales" de una familia de delincuentes formada por cuatro hermanos atracadores, el sobrino adolescente de todos ellos y una no precisamente muy venerable abuelita.




sábado, octubre 30, 2010




En el camino del fanatismo islamista





Prosigue la Semana Internacional de Cine de Valladolid y continúa el buen nivel de su Sección Oficial, muy superior a la de la pasada edición, y donde se han podido ver ya dos grandes títulos que deberían ser considerados en el Palmarés final: la canadiense ‘Incendies’ y la alemana ‘La extraña’. La nota negativa la pone la soporífera ‘Más allá de las estepas’.

Denis Villeneuve cuenta en Incendies una de esas historias impactantes y perdurables en la memoria del espectador durante tiempo, a la que además se le agradece no ser especialmente trillada ni manida, ya que es una historia en clave realista pero sorprendente. La historia arranca con la lectura del enigmático testamento que deja una mujer a sus hijos al morir, en el que les anuncia la existencia de su padre y un hermano desconocidos para ellos, a quienes deben encontrar en su Líbano natal y entregarles sendas cartas.

La película está muy sólidamente construida en su estructura narrativa y posee también una potente factura, con secuencias para el recuerdo como la del ataque al autobús, o las que tienen que ver con la impactante resolución de la historia.

La película belga Más allá de las estepas narra tan parsimoniosamente lo que pretende contar (la odisea de una mujer polaca deportada por el ejército soviético, que debe buscar medicinas para sus bebé por parajes kazajos), que acaba agotando la paciencia y resultando infumable. Contar con un excelente trabajo en la planificación y la fotografía no lo es suficiente para valorar una película que resulta el punto más bajo alcanzado hasta el momento por una dignísima y satisfactoria Sección Oficial.

Dos han sido los títulos que han contado historias relacionadas con el integrismo islámico, y aunque lo hagan con dispares resultados, ambas son interesantes en sus análisis y retratos familiares, y admirables en su denuncia de la imbecilidad de las mentalidades islámicas y su tarado y repugnante concepto de las relaciones humanas y familiares.

La alemana La extraña es la mejor de ellas, y junto a la canadiense reseñada anteriormente, la mejor de las películas que se han visto hasta el momento en el concurso de la Seminci. Nos cuenta con veracidad y realismo la triste e injustísima odisea de una mujer que abandona junto a su hijo pequeño Turquía, huyendo de un marido que la maltrata (esto no es problema para el Islam, ya que se trata de su marido, y por tanto, de su dueño y poseedor…), y que viaja hasta Alemania a reunirse con sus padres y hermanos, que viven allí desde hace años. Lo que en un primer momento es alegría por el rencuentro y buenrollismo general, cambia completamente cuando se conoce que ha abandonado el hogar huyendo de su marido. A partir de este momento la vida de la protagonista (magistral actuación) será un infierno, ya que su asesinable familia (aunque se matizan, claro, las diferencias entre unos y otros en cuanto a actitud; en caso contrario ese maniqueísmo destrozaría en gran parte la película) le hará la vida imposible e intentará arrebatarle el niño para entregarlo a su padre, que lo reclama desde Turquía. Se ha contado varias veces este problema (uno de los más grandes a nivel social de Europa y del mundo en estos momentos), pero considero que difícilmente se haya podido hacer mejor. Una gran película que sería insultante que faltara en el Palmarés del sábado.

Por su parte, la bosnia En el camino adopta igualmente el punto de vista femenino para contar el drama de una joven que a raíz del encuentro de su novio con un excompañero de la guerra, muy buen islamista y barbudo él, ve como aquel va fanatizándose, sin poder hacer nada para frenar su progresiva e imparable degeneración ideológica. Aunque es bastante inferior a ‘La extraña’, es interesante y tiene la buena idea de mostrar la otra cara del mundo musulmán a través de la familia de ella, que vive y practica civilizadamente su religión sin dejar que asome la sombra intolerable del integrismo.




martes, octubre 26, 2010




El cine español abre con buen pie la Seminci





Tras dos días y medio de certamen, la Seminci ha ofrecido ya una serie de títulos de interés en su Sección Oficial, bien inaugurada el pasado sábado por la solvente También la lluvia, de Icíar Bollaín, recibida con cierta indiferencia en el pase de prensa y aplaudida en los pases para el público. Dos producciones de Dinamarca y Estados Unidos son hasta el momento lo más destacado entre lo presentado a concurso.

Icíar Bollaín volvía al festival quince años después de su exitosa y premiada presentación de su ópera prima Hola, ¿estás sola?, de la que se asegura por aquí que fue la película que cambió la tendencia de recepción negativa que el público vallisoletano tenía tradicionalmente hacia el cine español que se presentaba cada año, recibiendo no sólo el premio al mejor nuevo director sino también el premio del público.

Esta vez regresaba para inaugurar el certamen, fuera de concurso, con la película que representará a España en los Oscars, También la lluvia, y quizá por ello y por la estupenda filmografía previa, la expectativa era tan grande que en el pase de prensa se percibió una cierta indiferencia tras su proyección. Lo cual no hace en absoluto justicia a una película competente, que si bien no es sobresaliente, ofrece un ejercicio muy atractivo de cine dentro del cine combinado con cine social al combinar paralelamente las vicisitudes del equipo de rodaje español con la de las reivindicaciones sociales de la población indígena de Bolivia, en la que fue conocida como “la guerra del agua”. Ambas historias, y una tercera: la de la película que se rueda dentro, sobre la figura de Cristóbal Colón, Fray Bartolomé de las Casas y la conquista de América, confluyen muy correctamente y funcionan en su intención de mostrar cómo las luchas y reivindicaciones de la población indígena continúan, bajo los condicionantes actuales, más de quinientos años después del descubrimiento del Nuevo Mundo.

En la labor interpretativa, la película se beneficia de un reparto en el que destacan Carlos Santos como Fray Bartolomé de las Casas, el boliviano Juan Carlos Aduviri y el siempre solvente Luis Tosar, que aunque haya ofrecido antes mejores trabajos siempre aporta un plus de credibilidad y fuerza a la narración y a sus personajes. Buen comienzo.

Ya en la competición, destacó en la primera jornada la producción danesa En familie, que narra el conflicto moral que se le plantea a una artista con una importantísimo oferta de trabajo en Nueva Cork, en el momento en q su agonizante padre le pide q continúe con el negocio familiar: una panadería de gran prestigio que provee a la casa real danesa, algo de lo que continuamente presume su dueño. Interpretación sobresaliente de padre e hija, historia bien contada, factura competente que casi abandona, aunque no totalmente, el famoso movimiento Dogma (que nos ofreció grandes títulos pero que en el aspecto formal era deliberadamente desastroso), y un interesante retrato de la institución familiar son los puntos clave de una película que se postula fuertemente ya desde el principio para formar parte del palmarés final de esta Seminci, Jurado mediante…

Ya en la segunda jornada, de nuevo hubo presencia española, y esta vez verdaderamente controvertida. La mosquitera es una de esas películas muy “de festival” que se odian o se aman en función de que se entre en ellas o no desde el principio y que se acepte de inicio la propuesta transgresora, rompedora y pseudosurrealista que proponen. A mí no me sucede ni lo uno ni lo otro, es decir, ni la odio ni la amo, pero valoro su intención de remover al espectador e incomodarle con multitud de situaciones provocadas por una familia de emocionalmente “tocados” miembros -llámeseles locos, frikis o directamente anormales-, que viven con siete perros y varios gatos y que ponen a prueba la capacidad del espectador de reírse nerviosamente con situaciones quizá sólo aparentemente lejanas a su mundo, que vistas en conjunto son (buscadamente) exageradas, pero que evidencian asimismo aquello tan certero de que hay gente para todo, o que en todas partes cuecen habas, o que cada persona es un mundo, o que la realidad supera a la ficción… Con sus virtudes y defectos, y aciertos y limitaciones, la en cualquier caso interesante ‘La mosquitera’, es sin duda la película “friki” de esta edición.

Y esta misma mañana se ha proyectado la hasta ahora mayor sorpresa del festival. Y es que a priori ver entre la selección una película protagonizada por Jonah Hill (sí, el gordo de las películas de humor gamberro de la productora Apatow), sonaba cuanto menos raro. Pues bien, una vez vista Cyrus, que así se llaman la película y el personaje del citado actor, se ha comprobado que todo era un mero prejuicio, ya que esta obra de los hermanos Duplas es una inteligente y observadora comedia dramática en torno al, -de nuevo en esta Seminci- “mentalmente inestable” protagonista, con un complejo de Edipo de órdago, que ve peligrar su cómoda vida al lado de su -en todos los sentidos- admirada madre al iniciar esta una relación con un tipo que conoce en una fiesta (estupendísimo John C. Reilly), quien a su vez estaba al borde de la depresión. Se inicia entonces una guerra psicológica entre ambos que provoca no pocas situaciones de esas que te hacen reir con ganas y que en un momento dado te congelan la carcajada, al entender que aquello que no están contando es en realidad mucho más chungo y dramático de lo que las cómicas situaciones hacen aparentar.




martes, septiembre 14, 2010




Cine en cartelera: Todo lo que tú quieras





Mamá se ha ido, y a papá se le ha ido...



El regreso a la dirección de Achero Mañas tras varios años de ausencia es, ante todo y sobre todo, controvertido, para bien y para mal. El director de la muy estimable 'El bola' y la infravalorada 'Noviembre' se ha lanzado a la piscina con esta historia polémica y se le aplaude el riesgo, pero arriesgarse no significa siempre acertar... del todo.

El tono de la narración me gusta casi todo el tiempo, se deja ver muy bien sin apenas bajones ni concesiones al aburrimiento, tiene momentos con fuerza y algunos personajes interesantes..., pero también tiene varios problemas y uno de ellos fundamental para mí: no entiendo al personaje en su sacrificio y me sobran también algunas situaciones maniqueas típicas del cine español: los que molan y son guays (actores homosexuales y transformistas, y padres que se arriesgan a transgredir por sus hijos) frente a los que no lo son (abogados, abuelos ricos -con chacha sudamericana incluída- y monjas). Y que conste que tiendo a simpatizar más con los que simpatiza Mañas, pero nunca me ha gustado que me digan en una película lo que tengo que pensar de unos personajes y otros, prefiriendo verlo y valorarlo por mí mismo, sin subrayados ni maniqueísmos. Cuando aparecen estos últimos siento que se insulta la inteligencia del espectador.

En la parte positiva, es bonita la relación paterno-filial, con ese encanto de niña que enamora al espectador, y que es una de las cosas por las que la película gana puntos de cara a este; y es que quizá con otra niña menos encantadora y más repipi y/o anodina la cosa no funcionaría ni la mitad. En las historias con niños en el cine el cásting es fundamental, y de elegir bien o mal depende gren an parte que la cosa funcione y se genere la empatía del espectador con la historia que se narra.


A continuación explico con spoilers por qué no entiendo la actitud del padre.


Como apuntaba antes, el paso del padre a hacer lo que hace es demasiado drástico. Y no está justificado porque la niña no coge ninguna rabieta echando de menos a su madre, e incluso acepta una "madre postiza" con naturalidad, de manera que lo que podría haber justificado el hecho de que el padre tome esa drástica decisión, traicionando su personalidad y enfrentándose al mundo sociolaboral en el que vive y sus prejuicios, queda anulado.

Y en cualquier caso, puedo llegar a creerme que un personaje así, con esa mentalidad mostrada al principio y esa vida social, acepte por su hija travestirse en casa, pero no que lo haga públicamente en la calle. Y no entiendo al personaje en su empeño de hacer eso sin dudar siquiera si es bueno psicológicamente para la niña, que puede que sí o puede que no (yo más bien creo que no, ni para la niña ni para él, porque anula su personalidad como padre).

Y además es muy forzado el cambio de este personaje que compone un algo esforzado Botto, de ser frío y cínico casi a de repente ser amable y comprensivo con todos y ser un "moderno". Y por mucho que se quiera a un hijo no se hacen ciertas cosas de la noche a la mañana, ni públicamente, ni cambiando tu vida de repente, cuando la niña además no parece tener demasiados problemas en asumir la situación (¿acaso la vemos enrabietada o deprimida porque no está mamá?).

Y lo malo es que esto no es lo único chirriante, porque eso de tener que recurrir a un transformista (un muy solvente Gómez) para aprender a maquillarse como su mujer... ¿de verdad nos quieren hacer creer que era necesario?; o vender la moto de que en la escena del "teatro" (entrecomillado porque vaya espectáculo más lamentable ver a una "vieja loca" ser mordido en el dedo), es el actor el que se comporta bien, cuando está molestando a un cliente que desea libremente abandonar la (patética) función porque además su hija ha tenido un accidente casero... ¡Si es que hay que ser malo y homófobo!

Ah, una cosa que sí me ha gustado -y mucho- es la denuncia que se hace de la situación de los padres divorciados frente a las madres, y que es una de las muchas grandes vergüenzas de la mal llamada (y sexista en este caso) "Justicia", así con mayúscula y oficial, que es en muchos casos (todos conocemos sentencias judiciales vomitivas) la más repugnante de las injusticias.



jueves, septiembre 09, 2010




Cine en cartelera: Submarino






Brødre



El peor reproche que se le puede achacar a Vinterberg en esta dura y estimable película es el de la tendencia al tremendismo, que causa en el espectador la incómoda sensación de que se ha querido forzar en demasía la sordidez de la historia, con una sobreabundancia de dramatismo que, como digo, resulta algo forzada. Pese a traterse de una buena historia, esto le resta algo de credibilidad y provoca que se vea la película como más efectista de lo que debería ser.

Bien es cierto que lo que se pretende es precisamente marcar claramente cómo una infancia desgraciada no acaba con el fin de la misma, sino que se perpetúa en la vida adulta como una losa que convierte en desgraciada y psicológicamente destrozada a una persona, pero una mayor sutileza o respiro a los personajes habría llegado igual al espectador en esa idea.

En cualquier caso, pese a la pega señalada, este submarino tan diferente a aquel tan colorista y juerguista de los Beatles, ofrece una buena historia de perdedores; de dos hermanos (una vez más en el cine danés contemporáneo) marcados por una difícil y dura infancia que andan a la deriva como zombis (¿se puede ser más desgraciado y que les pasen más cosas?) en una sociedad tan civilizada que, quizá precisamente por ello, produce a menudo monstruos interiores entre los que no se adaptan -por debilidad, mala suerte o sus circunstancias- a semejante nivel de competitividad social.

Pero en última instancia, pese a los defectos señalados y a algunas reiteraciones y bajadas de ritmo, Vinterberg, en su desenlace, (y pese a visualizar quizá innecesariamente un detalle que se había dejado caer mediante el dialogo), logra conmover.



domingo, noviembre 01, 2009




Seminci 2009: Paskaljevic obtiene su tercera Espiga de Oro





El jurado de la ya finalizada 54 edición de la Seminci, presidido por Ettore Scola, otorgó el máximo premio del certamen a la película serbio-albanesa 'Honeymoons', de Goran Paskaljevic, que de esta manera obtiene el record de tres Espigas de oro en su carrera. El cine español obtuvo los premios de mejor actor, para Alberto San Juan y de mejor nuevo director para Adán Aliaga.


Espiga de Oro - Honeymoons (Serbia/Albania)

Paskaljevic logra el hito nunca conseguido por nadie antes de ganar tres Espigas de oro. El jurado no ha sido nada original ni valiente otorgando este galardón, pues 'Honeymoons' no es la mejor de sus películas de su autor y supone un premio excesivamente facilón, otorgado más a las intenciones y la temática de la película que a los valores cinematográficos del film en sí. No ofende, pero no era la mejor de las opciones, y más si se relega a 'El erizo' a un paupérrimo premio de mejor música.

Espiga de Plata - Lille soldat (Dinamarca)

Excesivo premiar con la Espiga de plata una película interesante pero excesivamente gélida y tediosa por momentos, más si cabe si tiene otros dos premios en el palmarés, y sólo uno de ellos (mejor actriz) justificado.

Premio especial del Jurado - El ejército del crimen (Francia)

No tiene mucho sentido premiar aquí una película que no ofrece ningún tipo de riesgo cinematográficamente, ni se destaca por ninguna cuestión especial, siendo una película correcta pero mil veces vista y bastante convencional en su desarrollo. Este premio debería tener en cuenta alguna propuesta algo diferente, y aquí 'Petit Indi' hubiera sido muchos mejor opción.

Mejor Nuevo Director - Estigmas (España)

Sin lugar a dudas la decisión más lamentable del jurado de este año, que se ha dejado llevar por la pretensión de quien realiza su película en blanco y negro y con planos aparentemente llamativos para no contar absolutamente nada, o algo de un interés tan paúperrimo que mereció el abucheo en las distintas proyecciones para público y prensa en el festival. Al jurado habría que recordarle que el aspecto visual (que en este caso es más pretencioso que otra cosa) no es el único valorable en una película, y que un mejor nuevo director tiene que saber planificar pero para contar una buena historia y dirigir bien a un grupo de actores.

Mejor Actor - Alberto San Juan, por La isla interior (España)

Buena decisión premiar a San Juan por un personaje al límiete de la normalidad, curiosamente el mismo caso que otros varios de los posibles premiables aquí, pues el festival ha ofrecido una importante galería de personajes mentalmente "tocados" por diversas razones. Jeff Goldblum por 'Adam resurrected' o Hugh Dancy por 'Adam' hubieran sido también otros premios razonables.

Mejor Actriz - Trine Dyrholm, por Lille soldat (Dinamarca)

Entraba dentro de muchas quinielas y finalmente se ha materializado. Personalmente prefería ver con este premio a Candela Peña por 'La isla interior' o Josiane Balasko por 'El erizo', o quizá alguna sorpresa como la niña protagonista de 'My queen Karo', pero premiar a Dyrholm no es un desatino en absoluto.

Mejor Guión - El ejército del crimen (Francia)

Discutible decisión la de premiar con el premio de guión una película cuyos mayores méritos residen en el diseño de producción o el aspecto visual. La historia de la resistencia francesa ante el ocupante nazismo se ha contado numerosas veces y mucho mejor.

Mejor Fotografía - Lille soldat (Dinamarca)

No es el fotográfico el aspecto que más destaca en esta película danesa acerca de la trata de negras, pero tampoco se puede calificar la decisión como mala. Había mejores opciones entre las que concursaban peor el aspecto visual de la premiada es más que correcto.

Mejor Música - Adam resurrected (Estados Unidos) / El erizo (Francia)

El compositor Gabriel Yared tenía dos partituras en la sección oficial y el jurado ha decidido premiarle por ambas, y así reconocer el trabajo de uno de los destacados compositores de hoy. No es, por tanto, una decisión errónea pero premiar a Yared deja fuera la original y llamativa de Pau Recha para 'Petit Indi'.





jueves, octubre 29, 2009




Islas familiares y conflictivas lunas de miel





Prosigue el festival con las aportaciones de un veterano del certamen, Goran Paskaljevic, que nos trae con ‘Honeymoons’ una historia sobre las relaciones serbio-albanesas. El dúo Félix Sabroso y Dunia Ayaso sorprende positivamente con el drama familiar ‘La isla interior’, presentado esta mañana.

El cineasta serbio Goran Paskaljevic es ya un habitual en este festival, con numerosas participaciones a lo largo de su carrera, con las que además ha conseguido obtener hasta en dos ocasiones el máximo galardón: la Espiga de oro (con ‘La otra América’ y ‘Optimistas’). Fiel a su estilo, en la bienintencionada aunque algo discutible ‘Honeymoons’, continúa mostrando las relaciones entre los países de la antigua Yugoslavia y su entorno, a través en esta ocasión de dos parejas recién casadas, -serbia y albanesa-, estableciendo una narración paralela para mostrar la odisea de ambas. Tiene, como siempre en su cine, momentos de indudable interés, y secuencias para el recuerdo (la boda de la pareja albanesa, o la que sucede en la frontera italiana), pero no es este el Paskaljevic más redondo que hemos visto. Y a la hora de intentar transmitir la emoción en el drama de estas dos parejas se queda a medias.

Y esta mañana se han podido ver dos nuevas e interesantes películas en la sección oficial, aunque opuestas en intenciones y estética. La coproducción belga-holandesa ‘My queen Karo’ relata las andanzas de una familia hippie belga que se traslada a vivir a una comuna en Ámsterdam. Allí se juntarán con otras familias que han elegido ese tan a priori gozoso como utópico estilo de vida. Los problemas empezarán pronto al ser incapaces de compatibilizar sus ideas acerca del amor libre con sentimientos tan humanos tales como los celos y la idea de posesión amorosa. Todo ello es contado utilizando el punto de vista infantil, pues es la hija de la pareja, Karo, una niña de 11 años, la estupenda protagonista. Tremendamente natural en su papel, no sería de extrañar que el jurado se acordara de ella, y precedentes de interpretaciones infantiles premiadas las hay en este festival, pues hay que recordar al magnífico Harley Cross de la asimismo magnífica ‘El niño que gritó puta’.

Islas familiares

La otra película presentada esta mañana ha sido la española ‘La isla interior’, con la que sus directores, Félix Sabroso y Dunia Ayaso, cambian de género al proponer un drama familiar, aunque no renuncian en absoluto a incluir los detalles irónicos y situaciones (tragi)cómicas que hasta el momento abundaban en su filmografía. ‘La isla interior’ cuenta la reunión de tres hermanos con su madre ante la inminente muerte de su suicida esposo y padre. Mostrando retazos de los tres hermanos, Sabroso y Ayaso van desgranando sus conflictivas personalidades, marcadas todas ellas por la esquizofrenia del padre y algunos hechos inconfesables del pasado, que siempre han sido tabú para todos los miembros de tan mentalmente tocada familia. La historia y el guión son tremendamente efectivos, pero lo que hace que todavía llegue a interesar más al espectador es la estupenda interpretación de todo el reparto, especialmente la de una Candela Peña en estado de gracia, como habitualmente acostumbra.




lunes, octubre 26, 2009




El erizo, el ex-futbolista y las heridas sangrantes de los festivales





La Seminci quedó inaugurada dignamente con “Buscando a Eric”, la última obra de Ken Loach, cineasta habitual de este festival y coleccionista de espigas de oro y de plata. La francesa “El erizo” es hasta el momento la obra más destacada. En la jornada de hoy se ha estropeado el nivel de la competición, con las impresentables “Estigmas” y la marroquí “Casanegra”.

Ken Loach cuenta en “Buscando a Eric”, con gracia, talento y mucha capacidad de observación, la cotidianidad de un hombre divorciado que vive atormentado por el recuerdo de aquella mujer a la que no ve desde hace décadas y que sigue siendo el referente amoroso de su vida. Su vida discurre entre su trabajo de cartero, la convivencia con sus hijos adolescentes y los momentos de ocio con sus amigos (como siempre en Loach una cuadrilla de gañanes con buen corazón), con los que comparte su pasión futbolera. El tono es el de una comedia dramática, pero con un elemento fantástico que la distingue: en un momento dado, al muy convincente protagonista se le aparece el ex-futbolista francés del Manchester United Eric Cantona, su mayor ídolo, que le aconseja sobre qué hacer con su vida. “Buscando a Eric” no es la mejor ni más profunda y trascendente película (y no quiere ir de eso), pero se deja ver estupendamente gracias a su encanto, su simpatía (aunque Loach no nos ahorra momentos verdaderamente dramáticos), su buena capacidad de observación y por recordarnos, al menos a los futboleros, el tan magnífico como prepotente futbolista que fue Cantona.

La película francesa “El erizo” cuenta con originalidad la historia de una inteligentísima y muy creativa perteneciente a una familia burguesa parisina, quien establece contacto con la portera de su edificio y con un maduro señor japonés recién llegado al inmueble. El extraordinario tratamiento de estos tres estupendos hace de esta película la opción más firme hasta el momento para estar en lo más alto del palmarés, jurado mediante…

Mañana negra

Pero como todo no podía ser de color de rosa en un festival de cine, esta mañana han aparecido de golpe y juntos dos de esos títulos inútiles que al parecer, incomprensiblemente, no pueden faltar nunca en las selecciones oficiales de los certámenes cinematográficos: la española “Estigmas” y la marroquí “Casanegra”.

“Estigmas” cuenta (juro que es una manera de hablar) la odisea un hombre que de la noche a la mañana ve como en su manos aparecen unas heridas sangrantes y que acabará enrolado en un circo que explota esta tan particular característica física. La sensación de ser un cortometraje alargado, unido a la nula anti-interpretación de un no-actor, pues no se les ha ocurrido otra cosa que darle el protagonismo al lanzador de peso Manolo Martínez (¿¿??), el continuo tono pretencioso de la narración y de numerosas imágenes, y el tedio que provoca la absurda peripecia del lamentable protagonista hacen de la visión de “Estigmas” una experiencia casi literalmente insoportable.

Y para “redondear” la mañana, una película de una cinematografía casi inédita como la marroquí, que nos aburre al mismo tiempo que desmoraliza con la cotidianidad de dos delincuentes de poca monta en las calles de Casablanca. Todo es desagradable, exagerado y tedioso en esta interminable cosa. Y sí, lo único que merece destacarse de es su título.




miércoles, octubre 21, 2009




Seminci 2009: el camino de la modernidad





Valladolid se prepara para nueve días intensos de proyecciones, ruedas de prensa y coloquios en torno al arte del cine, en el marco de su ya veterano festival de cine, que inaugura su 54 edición este viernes 23 de octubre con la proyección de la película "Buscando a Eric", dirigida por Ken Loach, un viejo amigo del certamen pucelano, que ya ha acumulado dos espigas de oro y una de plata en las numerosas ocasiones en que sus obras han sido seleccionadas por la Seminci.


Entre los nombres a destacar que competirán por las espigas y demás premios de la sección oficial, merecen destacarse los nombres de Theo Angelopoulos, Paul Schrader, Steven Soderbergh, o los también habituales -y asimismo coleccionistas de espigas- Goran Paskaljevic y Robert Guédiguian.

La representación española a concurso es numerosa, al igual que la pasada edición, ya que incluye hasta cinco títulos de producción nacional o coproducción. Entre ellos destacan la presencia de las últimas películas de Salvador García Ruiz, que concursa con "Castillos de cartón" y de Vicente Aranda, que presenta fuera de concurso su "Luna caliente". Marc Recha, Adán Aliaga y el dúo Felix Sabroso y Dunia Ayaso completan la losta de cineastas españoles con título en la sección oficial.

Las habituales secciones Punto de encuentro, con títulos de especial relieve por su valía temática o estilística, la clásica Tiempo de historia, dedicada al cine documental, y la apuesta del festival por las Escuelas de cine (con la presentación de los trabajos de la ECAM), junto a los ciclos dedicados a Carlos Saura, Ettore Scola (que presidirá el Jurado oficial) y al cincuentenario de la Nouvelle Vague, completan la programación de un festival que se inaugura mañana con la esperanza de seguir manteniendo su personalidad propia entre la proliferación cada vez mayor de festivales en todo el mundo.



(Este blog se desplazará hasta Valladolid y realizará cumplido seguimiento de la 54 edición de su Semana Internacional de Cine, que se celebrará entre los días 23 y 21 de Septiembre).









El jurado anuncia su “fallo”





Concluye el festival y el jurado presidido por el cineasta francés Laurent Cantet ha anunciado hace menos de una hora su palmarés, discutible cuanto menos en varios de su premios, y abucheable en otros. Se echa especialmente de menos la estupenda obra de Campanella, ‘El secreto de sus ojos’. El cine español se va con tres premios, en una decisión absurda visto el limitado interés de la producción nacional en el certamen.



Concha de Oro – City of life and death (China)

No discutiremos la calidad cinematográfica de la película ganadora, pero a este cronista le pareció discutible darle el máximo galardón a una obra reiterativa y excesivamente larga en su narración. Con el premio de Dirección se hubiera cumplido. Al menos no es ofensivo el premio, ya que no es una “Concha de hojalata” como las que se han otorgado en este festival durante demasiados años.

Premio Especial del Jurado – Le refuge (Francia)

Las malas (pero muchas veces realistas) lenguas ya decían que el cine francés no se iba a ir de vacío siendo que el presidente del jurado era Cantet. Pues aquí está la respuesta. Y lo cierto es que no es escandalosa ni mucho menos. La película de Ozon no es perfecta pero es más que digna y al menos han premiado la mejor de las francesas en competición.

Mejor Director – Javier Rebollo, por La mujer sin piano (España)

Confieso que eme abstuve de ver la película de Rebollo por las mínimas garantías que me ofrecía. Y a juzgar por los comentarios de los colegas y el recibimiento del público no me equivoqué. El jurado no parece haber llegado a la misma conclusión. Sería preferible dejar la decisión de los premios en manos de la crítica.

Mejor Actor – Pablo Pineda, por Yo, también (España)

Se hablaba de Robert Duvall, inmenso en Get Low; o de Ricardo Darín, tan solvente como siempre en ‘El secreto de sus ojos’ (¿habrán querido no darle nada?), pero llegó un chico con síndrome de Down y se llevó el premio por prácticamente interpretarse a sí mismo. Entiendo que la maldita y temible corrección política ha sido la responsable de una de las decisiones más abucheables del palmarés.

Mejor Actriz – Lola Dueñas, por Yo, también (España)

Su compañera de reparto; Lola Dueñas, se hace con la Concha de plata en su categoría por un trabajo correcto. No es ofensivo el premio, por tanto, pero no es precisamente su redondo más papel y el jurado olvida con esta decisión a Isabel Carré (Le refuge), Julianne Moore o las actriz es de Blessed, entre otras.

Mejor Guión – Blessed (Australia)

Ya dijimos que esta producción australiana era una de las más destacables obras de la presente edición, entre otros aspectos, por su guión. De manera que ha sido un premio aplaudible hasta que se ha visto que en el palmarés final no aparecía Campanella…

Mejor Fotografía – City of life and death (China)

Impecable decisión la de premiar la película china aquí pues es el aspecto visual y su muy atractivo blanco y negro su valor más apreciable.










En el amor y en la guerra





El certamen donostiarra prosigue y se sigue viendo cine con variedad de objetivos, géneros, intenciones…y calidad. “Yo, también”, que aborda el enamoramiento de un hombre con síndrome de Down es la primera representante española en busca de la Concha de oro. Sendas películas de Australia y China han ofrecido también dos muy diferentes propuestas.

La producción australiana “Blessed” se apunta a la moda de las historias cruzadas con la particularidad de dividir la película en dos partes para ofrecernos los distintos puntos de vista de un grupo de chavales y sus madres. Como es razonable pensar, unas historias son más potentes y mejor elaboradas que otras, pero el conjunto es más que estimable, convirtiéndose en una de las desatacadas propuestas de la presente sección oficial.

La china “City of life and death”, ambientada en la masacre de Nanking por parte del ejército japonés, destaca visualmente y contiene planos y secuencias de gran impacto. El problema es que la reiteración de situaciones y la innecesaria longitud del metraje dificultan la buscada implicación emocional del espectador.

Participación española

El miércoles se presentó la primera de las participantes de producción nacional en el concurso, “Yo, también”, en la que sus directores nos cuentan la vida cotidiana de un hombre que padece el síndrome de Down, la cual se mueve entre el rechazo solapado y la compasión de la gente que le rodea. En un momento dado, este hombre se enamorará de una compañera de trabajo removiendo la vida de ambos y enfrentándolos a sus dudas y reparos ante la indisimulable discapacidad intelectual de él. Ante semejante argumento se podía esperar lo peor, por lo habitualmente que este tipo de historias caen en la sensiblería, la ñoñería o la complacencia excesiva con el espectador, además de la temible corrección política con la que siempre son abordadas las historias protagonizadas por minorías sociales.

Y “Yo, también” no se libra por completo de algunos de estos molestos tics, pero en mucha menor medida de lo que podía temerse. Sus noveles autores se esfuerzan más o menos dignamente en evitar en exceso insultar la inteligencia del espectador con los defectos señalados, pero deciden incluir algunas secuencias que producen algo de vergüenza ajena y que ponen a prueba excesivamente la credibilidad del espectador. Recordemos que se trata de una historia de amor entre una persona psíquicamente discapacitada y otra que no lo está, al menos mentalmente. El aspecto emocional ya sería otra cuestión…








Primeras victorias... y derrotas





Transcurrido el primer fin de semana del festival, ya se han experimentado las dos sensaciones más habituales en los certámenes cinematográficos: la satisfacción y el sopor. Dentro del cine en competición, la nota más positiva la pone el argentino Juan José Campanella con la tan efectiva como entretenida ‘El secreto de sus ojos’. En la parte negativa destaca la decepcionante y fallida nueva obra de Fernando Trueba.

Decepcionante baile

El oscarizado cineasta Fernando Trueba llevaba ya unos años sin realizar una obra de ficción, tiempo que ha dedicado a la producción y realización de documentales generalmente bien recibidos por la crítica. Pero su regreso a este terreno no puede ser más decepcionante. ‘El baile de la victoria’ intenta emocionar, pero queda muy lejos de ello debido a una narración desapasionada y claramente fallida. La historia de dos ex-reclusos que alimentan la idea de volver a dar un golpe y que en su camino se cruzan con la de una joven bailarina muda nunca llega a funcionar, pese a contener algunas imágenes y secuencias conseguidas en las que cabe incluso un cierto (y forzado) lirismo. Pero ni esto ni la correcta interpretación del siempre solvente Ricardo Darín son suficientes para salvar una de las claras decepciones del festival… hasta el momento.

El cine de François Ozon siempre cuenta con un factor positivo incluso en aquellas historias que pecan de demasiado sencillas, como es el caso de la presentada estos días el festival: la enorme sensibilidad con la que el cineasta francés plantea sus historias. En ‘Le refuge’, Ozon vuelve a demostrar esta agradecible característica de su cine narrando la historia de una joven heroinómana embarazada que se refugia de la familia de su novio fallecido (de una sobredosis, claro) para poder dar a luz a un hijo no deseado por la familia burguesa del padre.

Doblete de Darín

Campanella mezcla en ‘El secreto de sus ojos’ varios géneros (thriller, intriga, drama y sus irrenunciables y gozosos toques de comedia), perfectamente ensamblados y dosificados para ofrecer una película muy estimable que se ha convertido ya en una de las claras candidatas al palmarés final, jurado mediante… El cineasta argentino, apoyado por sus magníficos actores, -con Ricardo Darín, de nuevo en esta edición, a la cabeza-, ofrece una película que combina admirablemente un notable entretenimiento e innegable calidad artística, destacando especialmente el muy trabajado guión.







jueves, septiembre 17, 2009




San Sebastián ofrece a partir de este viernes nueve intensos días de cine





El Festival de Cine de San Sebastián cumple 57 ediciones luchando por mantener su personalidad y prestigio, adquiridos merecidamente durante más de medio siglo, entre la proliferación de los cada vez más numerosos certámenes cinematográficos que nacen por todo el mundo. Esta lucha por su lugar en el panorama festivalero la hace siguiendo su habitual y agradecible criterio de "más y mejor cine, y menos glamour", aunque no renuncia por completo a su dosis de celebridades con la concesión de su Premio Donostia, que este año recaerá en las manos del actor británico Ian McKellen.


El Festival de Cine de San Sebastián cumple 57 ediciones luchando por mantener su personalidad y prestigio, adquiridos merecidamente durante más de medio siglo, entre la proliferación de los cada vez más numerosos certámenes cinematográficos que nacen por todo el mundo. Esta lucha por su lugar en el panorama festivalero la hace siguiendo su habitual y agradecible criterio de "más y mejor cine, y menos glamour", aunque no renuncia por completo a su dosis de celebridades con la concesión de su Premio Donostia, que este año recaerá en las manos del actor británico Ian McKellen.

Diecisiete películas figuran en la Sección Oficial de este año, de las cuales quince competirán por la Concha de oro y el resto de los premios oficiales que se encargará de conceder un jurado presidido este año por el cineasta francés Laurent Cantet, autor de estupendas películas como 'Recursos humanos' o 'La clase', con la que el año pasado optó a los Oscars. En sus labores como jurado estará acompañado por el director coreano Bong Joon-ho, la actriz española Pilar López de Ayala, el director británico John Madden, la directora iraní Samira Makhmalbaf y la actriz portuguesa Leonor Silveira.


Participación española

Para representar al cine español, el festival ha apostado en la presente edición, frente a los nombres consagrados de otros años, por autores noveles, o casi, pero con un cierto prestigio ya adquirido en el campo del documental o por haber llamado la atención con sus primeras obras. Es elcaso este último de Javier Rebollo, que concursó con su primera película, 'Lo que sé de Lola' y que ahora vuelve con 'La mujer sin piano'. Asimismo, Isaki Lacuesta, autor de dos excelentes documentales ('Cravan vs Cravan' y 'La leyenda del tiempo'), presenta su primer largo de ficción: 'Los concenados'. La ópera prima 'Yo, también', en torno a un joven con síndrome de Down y su relación con una asistente social, completan la representación a concurso. Y fuera de él, Fernando Trueba presentará su esperada 'El baile de la victoria'.


Autores de prestigio

Además de estas cuatro producciones españolas, se podrán ver en la sección oficial a concurso, entre otros, los últimos trabajos de autores de prestigio como Atom Egoyan, que inaugura el festival con "Chloe", François Ozon, que presenta 'Le refuge', Juan José Campanella o el "enfant terrible" del cine francés actual, Bruno Dumont, del que se proyectará su última obra, "Hadewijch".


Retrospectivas

La habitual retrospectiva clásica que organiza el festival estará dedicada en esta edición al norteamericano Richard Brooks. La restrospectiva temática, por su parte, ofrecerá a los espectadores y visitantes del festival 40 películas del cine francés de los últimos diez años, bajo el título "La contraola: novísimo cine francés".



(Este blog se desplazará hasta San Sebastián y realizará cumplido seguimiento de la 57 edición de su Festival Internacional de Cine, que se celebrará entre los días 18 y 26 de Septiembre).






lunes, diciembre 01, 2008




Gijón finaliza con un buen balance y el “fallo” del Jurado





El Festival Internacional de Cine de Gijón finaliza con un balance mediano en cuanto a la sección oficial aunque exitoso en cuanto a la programación general, que ha ofrecido ciclos interesantes y de gran aceptación popular. El Jurado ha premiado incomprensiblemente ‘Liverpool’, de Lisandro Alonso, como mejor película, pero ha acertado en el resto del palmarés oficial.


Premio al Mejor Largometraje – Liverpool

En un palmarés digno, sólo desentona precisamente el principal premio. El Jurado ha premiado aquí una de las peores películas vistas en concurso, quizá para resaltar la carrera de un autor, el argentino Lisandro Alonso, del que se pudo ver una retrospectiva en ediciones anteriores.

Mejor Dirección - Sergei Dvortsevoy, por Tulpan

La que posiblemente mereciera el principal premio del festival obtiene al menos el premio de dirección, por la maestría con la que Dvortsevoy dirige y planifica esta historia de pastores kazajos, logrando una asombrosa naturalidad en su retrato de la familia protagonista y reflejando magníficamente el paisaje en el que transcurre su historia.

Premio Especial del Jurado – 35 shots of rhum

La francesa Claire Denis obtiene este premio especial por una película interesante y cuyo mayor mérito es el buen tono con que narra su historia.

Mejor Actor - Micheal J. Smith y JimMyron Ross, por Ballast

Dos de los actores protagonistas de la interesante ‘Ballast’ reciben exaequo el premio de interpretación masculina. Se da la particularidad de que uno de ellos es un niño de 13 años. La decisión es acertada porque ambos destacan por su naturalidad e interactuación entre ellos.

Mejor Actriz - Tarra Riggs por Ballast

Los premios de interpretación los copa la película ‘Ballast’ al recibir también su protagonista femenina el premio. Había otras opciones en este caso, como Michelle Williams por Wendy y Lucy, pero no es una desacertada decisión.

Mejor Guión – Stella

En un año sin grandes guiones a tener en cuenta, el premio se lo lleva esta película francesa que cuenta las vivencias de una niña en la Francia de los 70, época de cambios sociales y personales para ella. Lo que relata lo cuenta bien, de manera que no es un premio especialmente discutible.

Mejor Dirección Artística – Vals con Bashir

Una de las mejores películas vistas en competición se queda con un premio menor aunque indiscutible, quizá por el hecho de que el Jurado considere que esta producción israelí ya no necesita más premios tras su exitoso paso por Cannes y tener distribución asegurada.





miércoles, noviembre 26, 2008




Vidas (y películas) perras





El Festival de Cine de Gijón prosigue su marcha con trabajos destacados, irregulares y también directamente mediocres o infumables. Han destacado especialmente las películas ‘Tulpan’, que proviene de Kazajstán, y la norteamericana ‘Wendy y Lucy’. En el extremo opuesto se sitúa una marcianada insoportable llamada ‘Liverpool’.

Quien tiene hábito de acudir a los cada vez más proliferantes festivales cinematográficos saben que no es posible no encontrarse en un momento dado con una de esas obras que, no es que no interesen o sean anodinas, sino que literalmente cabrean por la irritante sensación de haber perdido el tiempo o renunciado a una sesión que hubiera sido con toda seguridad más provechosa. Este año en Gijón, este “honor” corresponde al argentino Lisandro Alonso, cuyo Liverpool es literalmente inaguantable, de manera que ni merece la pena ser comentada.

Pasando a cosas importantes, la norteamericana Kelly Reichardt ha presentado Wendy y Lucy, una obra de presupuesto y argumento limitados, pero que consigue empatizar con el espectador mediante una magnífica planificación, una destacada dirección de actores, donde sobresale su protagonista, Michelle Williams, en el papel de una mendiga que acompañada de su perro (la Lucy del título) emprende un viaje cuyo destino es Alaska, y que se verá interrumpido cuando es detenida por robo y pierde a la vez que pierde a su fiel acompañante. Se puede reprochar una falta de elementos dramáticos en la trama que enriquecerían una historia en efecto mínima, pero sus valores cinematográficos la convierten en una de las apuestas merecedoras de entrar en el palmarés final.

De una cinematografía tan exótica e inaccesible como la kazaja, se ha podido ver la estupenda Tulpan, retrato semidocumental de una familia de pastores y cuyas duras condiciones de vida cuestan de asumir por mentes occidentales acostumbradas a la sociedad del bienestar.

La película tiene el acierto de plantear un punto de partida anecdótico (la petición de mano de un chico muy limitado mentalmente a la misteriosa Tulpan del título, a la que nunca vemos -otro acierto del film-), para reflejar lo que realmente le interesa al autor, que es mostrar lo comentado antes: las condiciones de vida en el desierto kazajo y las relaciones familiares de esta peculiar familia, consiguiendo de todos ellos, adultos y niños, una naturalidad y credibilidad impresionantes.





sábado, noviembre 22, 2008




Monos traumatizados y fracasos sexuales





El Festival Internacional de Cine de Gijón quedó inaugurado el jueves con la película norteamericana ‘Asfixia (Ckoke)’, basada en una obra del autor de ‘El club de la lucha’, con la que tiene evidentes paralelismos, aunque en este caso la historia es básicamente cómica, con pinceladas dramáticas. También se han presentado la turca ‘3 monos’ y la belga ‘Nowhere man’. Y esta misma mañana se ha podido ver la divertida aunque anecdótica ‘La historia completa de mis fracasos sexuales’.

El actor Clark Gregg, secundario habitual del cine norteamericano contemporáneo, debuta en la dirección con Asfixia, película encargada de inaugurar el certamen, y con acierto, ya que aunque su altura artística no sea muy alta, sí se trata de una propuesta fresca y divertida, muy correctamente escrita y con una muy destacada dirección de actores. A la buena interpretación de su protagonista, Sam Rockwell, se une la destacada presencia de Angelica Huston, con un jugoso personaje (con enfermedad mental incluida) que se revela como el rol clave de la historia. La adicción al sexo, los traumas infantiles o la búsqueda de la madurez y del “lugar en el mundo” son los temas que refleja Gregg con acierto en esta interesante y entretenida obra.

Del cineasta turco Nuri Bilge Ceylan, conocido por la tan encumbrada por la crítica como infumable ‘Uzak (Lejano)’, se ha presentado su última obra, 3 monos, que aunque cuenta con momentos de interés y con su habitual cuidado en la planificación y la belleza de los encuadres, aburre de nuevo con una historia de una familia desestructurada y traumatizada por un trágico suceso familiar.

También decepcionó la belga Nowhere man, que aun partiendo de un atractivo punto de partida (un hombre tiene la oportunidad de desaparecer y abandonar su vida tras ser dado por muerto en un incendio), no consigue mantener el interés debido al “autismo narrativo“ y a la anodina interpretación del actor principal, además de un estiramiento excesivo de la historia.

Y esta mañana hemos visto un divertido aunque limitado híbrido entre ¿falso? documental y cine amateur, donde, con el muy descriptivo título de La historia completa de mis fracasos sexuales, su realizador y protagonista, Chris Waitt, relata a modo de diario filmado el proceso de creación de un documental donde pretenderá entrevistar a todas sus exparejas, para quizá entender de esa manera por qué fue abandonado por todas ellas. El tipo tiene gracia y consigue buenos momentos de humor, pero esto se limita a lo que es: un trabajo filoamateur que sólo pretende entretener y que por momentos cae en la reiteración de situaciones y clichés propios de este tipo de producciones. En cualquier caso, una fresca y amena propuesta que sirve para desengrasar la competición tras el plomizo poso dejado por las citadas películas a concurso de ayer.




martes, noviembre 18, 2008




Gijón se prepara para vivir diez días del cine más independiente





Como cada año desde hace 46 ediciones, el festival de Gijón ofrecerá a partir de este jueves una selección del cine más arriesgado, independiente y "outsider" del panorama internacional. Un certamen en alza y con cada vez mayor apoyo popular, especialmente del público joven, como es lógico teniendo en cuenta sus orígenes (nació como Certamen de Cine y Televisión para la Infancia y la Juventud). La presente edición contará con 21 películas en la sección oficial y dedicará ciclos a la cineasta argentina Lucrecia Martel, al documental norteamericano y a las realizadoras europeas de la última década.


Entre los nombres a destacar que competirán por los diferentes premios que otorgará el jurado de la sección oficial, merecen destacarse los nombres de la francesa Claire Denis, el argentino Lisandro Alonso, que presenta 'Liverpool', el turco Nuri Bilge Ceylan, que compite con 'Tres monos', película que representa a su país en los Oscars, o la argentina Lucrecia martel, que además de ser homenajeada con un ciclo mostrará fuera de concurso su última producción, 'La mujer rubia'. Al margen de la competición, en la popular sección Esbilla, se podrá ver la última película de Atom Egoyan, que acudirá personalmente al certamen gijonés.

Una de las apuestas más atractivas a priori de la edición de este año es la presencia del largometraje de animación israelí 'Vals con Bashir', que desde su paso por el Festival de Cannes el pasado mes de mayo, ha sido calificada como una de las películas del año. La cinta indaga en las memorias, a veces descarnadas, a veces surreales, de varias personas implicadas en los episodios de las matanzas en los campos de refugiados palestinos de Sabra y Chatila en 1982.

El cine español no estará presente en la competición de este año, pero sí está representado en la sección oficial fuera de concurso con la película 'Las dos vidas de Andrés Rabadán', de Ventura Durall, que narra en ella la historia de Andrés Rabadán, quien en 1994, a los 19 años, asesinó a su padre disparándole con una ballesta, conmocionando a la opinión pública española.

Las habituales secciones Enfants terribles, dedicado al cine infantil y juvenil, Llendres o Esbilla, con títulos ganadores en otros festivales españoles, como Pandora's box (Concha de oro en San Sebastián) o Estómago (espiga de oro en Valladolid), completan la programación de un festival que se inaugura el jueves con la esperanza de seguir manteniendo su personalidad propia entre la proliferación cada vez mayor de festivales en todo el mundo.





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